viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-17 10:31

LA BARAHÚNDA DE LA REFORMA A LA JUSTICIA

No puede ser más confuso el panorama en esta materia, cuando se sabe que se necesita a gritos una reforma de la justicia, no para resolver definitivamente el asunto, porque su adecuado funcionamiento en beneficio de la sociedad,

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 17 de 2014

 no depende tanto de los cambios que se hagan en el papel, sino del cambio que se opere en los encargados de aplicarla, que como también se sabe es muy complicado, presas lamentablemente de los mismos vicios de los demás integrantes de la administración pública, que hace posible, como también todos lo sabemos, que nada funcione bien y con transparencia en este descaecido país del tráfico de influencias y  de las componendas para todo.

Y es necesaria la reforma a la justicia, no para que encontremos la piedra filosofal que todo lo resuelva como se ha dicho, sino para tratar de ordenar el desmangurre que tenemos de politización de la justicia en el peor de los términos,  con la designación de altos funcionarios del estado y con la famosa puerta giratoria del yo te elijo para que después me elijas, y lo que es todavía más grave con las funciones de administración de justicia que tiene un órgano político como el congreso, que es urgente y necesario eliminar. Pero no se ha podido, y pienso que no se podrá  hacer la reforma que se necesita, precisamente porque se estrella con el sempiterno intercambio de favores que sale del congreso entre las diferentes ramas del poder público, y la perfidia de los mismos congresistas como ya ocurrió con la fracasada reforma a la justicia.

Y es bien brumosa la cuestión, en tanto el muerto viviente del acto legislativo que reformaba la justicia, - que enterró el presidente Santos con violación de la Constitución inventándose de facto un nuevo control de constitucionalidad formulando objeciones al mismo, y lo que es todavía más disparatado, convocando al congreso a sesiones extras para enterrarlo vivo-; está a punto de salir de su estado de catalepsia, por cuenta de un fallo inexorable del Consejo de Estado para dejar a salvo la Constitución y el Estado de derecho, y la invasión grosera del Ejecutivo en las funciones del Legislativo.

Así las cosas, no sabemos a ciencia cierta qué pasará con la fallida reforma y en qué condiciones quedará si es revivida con cualquier cantidad de orangutanes que le pusieron los especialistas en esta clase de especímenes  para tirarse todo lo que hacen, como no sabemos qué pasará con el proyecto de reforma integral a la justicia que elaboró el saliente ministro  Alfonso Gómez Méndez, que puso a botar corriente a unos cacaos del derecho en una comisión inútil, pues todo parece indicar que no la presentará Santos II, -sino revive el Consejo de Estado el muerto de marras-, porque Gómez Méndez se fue al no ser del gusto del influyente fiscal Montealegre, lo mismo que su proyecto de reforma, y el nuevo ministro Reyes ha dicho que todo se resuelve es con tutelizar la justicia. Una auténtica Torre de Babel en la materia.