La Apuesta Política
Para convocar las fuerzas políticas del departamento, soplan vientos favorables:
Neiva y el Huila cuentan con dos gobernantes que son señores, decentes, bien intencionados, estudiosos, que consultan, escuchan y concilian y más que el discurso prefieren el trabajo, como lo expresara el doctor Carlos Mauricio Iriarte Barrios, con “…eficiencia, transparencia y amor”; el Concejo de Neiva y la Asamblea Departamental andan por el buen camino de la puntualidad, el debate serio y el control político de cara a la comunidad; como estrategia compartida, se gobierna y se sesiona desde los municipios para escuchar a las comunidades y conocer sus anhelos y necesidades; y los tres senadores y cuatro representantes a la Cámara, recién posesionados, en una combinación de veteranía, inexperiencia, madurez y brío dicen estar dispuestos a representarnos con altura y a elaborar proyectos de Ley, algunos de los cuales ya fueron radicados.
Cuánto ganaríamos si bajo estas circunstancias tan propicias, la clase política resolviera reunirse para acordar unos objetivos mínimos fundamentales de trabajo. Entender que por encima de todo y de todos está la defensa mancomunada de la preservación de nuestro macizo colombiano; la conservación de nuestras cuencas hidrográficas y corredores biológicos; la corriente viva, limpia y provechosa de nuestro Río Grande de La Magdalena; la adecuada explotación de nuestro suelo de inveterada vocación agropecuaria; el equilibrio natural de nuestro subsuelo; y el fomento de una economía rural sostenible, habitable y rentable. ¿Qué hacer, por ejemplo, frente a la extracción de minerales e hidrocarburos que arrastra la locomotora minero- energética; el ataque irracional y contaminante de los grupos alzados en armas; el uso del agua subterránea para actividades petroleras; la construcción de complejos habitacionales sobre los humedales; la circulación de vehículos pesados en rutas de exploración; y la proyección de más represas?.
Agua, tierra y suelo son los tesoros que nos hacen comparativamente promisorios frente a un presente que presagia futuros cada vez más calamitosos de sequías, agotamientos de fuentes y embalses, emigración y extinción de especies de fauna y flora, incendios forestales, escasez y carestía alimenticia.
Existe una Agenda interna del Huila con sus apuestas. Pero por el suelo que habitamos, por el agua que tomamos y por el aire que respiramos, ¿cuál es la apuesta política del Huila?
