lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-04-11 08:21

La ANLA se lava las manos

Marco Fidel Yukumá

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 11 de 2016

En esta esquina

Desde antes de expedirse la licencia ambiental para la construcción de la Represa El Quimbo, La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ANLA, ha protegido abiertamente y sin sonrojarse los intereses de la multinacional EMGESA. El director de la entidad Fernando Iregui se molesta, se pone muy bravo cuando los periodistas le preguntan por la cantidad de arbitrariedades que se han cometido con esta obra. Así lo ha demostrado siempre que viene el Huila y la prensa lo interroga sobre todos los entuertos de la obra.

La pírrica sanción que acaba de promulgar La ANLA contra EMGESA, deja en evidencia la descarada permisividad que en todo momento ha ejercido con la multinacional, permitiéndole que haga lo que le parezca con el río Magdalena, con el bosque de la zona y con los afectados por este muy mal ejecutado proyecto. Los 2.600 millones de pesos que le impuso como sanción por no haber retirado del vaso de la represa miles y miles de toneladas de biomasa, no representan ni la milésima parte de los daños que se le ha causado a la región, no es ni siquiera un contentillo, es un descaro y permite confirmar lo que han denunciado todos los ambientalistas que se opusieron a la obra desde el principio, en el sentido de que La ANLA ha sido una institución complaciente y cómplice para que el Huila haya sido sometido por una multinacional a lo que a sus propietarios les parece. Lo ha denunciado en repetidas ocasiones Miller Dussán, y se han quedado callados, porque saben que les están diciendo la verdad.

La sanción es como para disimular, como para que no se note tanto el descaro en que ha incurrido esta entidad nacional creada para oficializar la destrucción de los recursos naturales y defender intereses del capital extranjero. Ha demostrado La ANLA que no le importa el río Magdalena, que no le importa el bosque que destrozó EMGESA, que no le importa el patrimonio cultural porque permitió que se destruyera una capilla, patrimonio de la región, no le importó nunca que EMGESA hubiera saqueado y destruido un cementerio arqueológico, y cometido todo tipo de abusos con la naturaleza.

Los ambientalistas y defensores del medio ambiente dijeron esta semana que la sanción de La ANLA es contradictoria, porque no puede una entidad del Estado pronunciarse en contra de unas determinaciones que ya había autorizado con anterioridad como el llenado de la represa, y el no retiro de la biomasa y después imponer una sanción en evidente contradicción porque era una orden que ya se había expedido. Claro que es discordante y nadie lo entiende a primera vista, que después de autorizar el llenado sin retirar la biomasa ahora se sancione a los responsables del desastre que se había podido evitar.

Poniendo en contexto la contradicción sobra hacer otras especulaciones. Sencillamente La ANLA, le está facilitando, le ha puesto en bandeja los argumentos para que EMGESA se defienda y se quite de encima la sanción advirtiendo que obró simplemente porque fue autorizada para realizar el llenado sin sacar la biomasa, de paso los científicos de ANLA se lavan las manos con la patraña de que nosotros hicimos lo que nos corresponde, y que fue la justicia la que al final dejó de condenar a los responsables. Olímpica y sucia la salida para quedar bien con sus protegidos.