jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-03-19 06:13

La alcaldesa Madeleine

Por Edgar Artunduaga

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 19 de 2015

Celebro emocionado la llegada del tercer hijo de Madeleine y el quinto del alcalde, pero afronto –como todos los neivanos- la desazón de saber cómo será su gobierno desde la casa, en estas semanas de dieta.

Madeleine, a quien iban a bautizar Mónica Yulithza, es la autoridad en la ciudad, la que toma decisiones, la que quita y pone, exalta o envía al ostracismo, la dueña de la burocracia y la jefe de contratación.

Pedro Hernán Suárez fue elegido alcalde, pero rápidamente delegó en su mujer las decisiones, y en su hermana Margarita la vocería. Las dos lo mantienen controlado a través del secretario privado, Faiber Aroca, quien a su vez le entrega instrucciones al zoquete, como ya le están diciendo al interior de la alcaldía.

Madeleine Pantoja Ramírez es la tercera esposa de Suárez (la primera lo dejó, la segunda fue reemplazada por la hoy titular). Hija de una humilde pareja que vivía en el barrio El Limonar (estrato dos) y ahora en El Vergel (estrato 5). Cambiaron de condición social y económica por cuenta de la nueva situación.

La doctora Madeleine (así le dicen todos) comenzó manejando el computador de la alcaldía, y se fue apoderando de los listados generales de la burocracia, que dispone a su amaño. Lo hizo en las elecciones de Congreso a favor de Carlos Arturo Giraldo (candidato de sus afectos) y ahora contra quienes no estén con ella (no necesariamente con su marido).

Mónica Yulithza, ha destituido a funcionarios de la administración porque sus espías le han llevado fotos que los muestran en reuniones con el candidato Rodrigo Lara Sánchez, a quien ve como el hombre a derrotar.

Algunos antiguos amigos de Pedro Hernán

–grandes, medianos y de barrio- perdieron el contacto con él, ante la muralla levantada por su mujer, quien quería ser oficial militar y ahora ejerce con autoridad de capataz.

Mientras medio Neiva considera una falta de respeto que mantengan como Secretaria de Cultura a la señora Carolina Sandino, la alcaldesa se impone. Y lo mismo pasa con otros funcionarios no menos mediocres.

Mónica Yulithza (me confundo, es Madeleine) decide quién entra y quién no al despacho del alcalde, así ejerza la secretaría de turismo, porque le tiene ojeriza o alguna sospecha de mujer.  

Apasionada e impositiva, veta nombres, obliga nombramientos, cambia el curso de decisiones administrativas y no se despega de su marido (convertido en pelele) para que su estilo invasivo no permita fisuras y pleno control. Hay quienes sugieren que ha nacido una nueva fuerza política, la de ella, “el pantojismo”, que se impone a punta de burocracia y contratación en la ciudad.

Lo siento por Neiva, cada día más anarquizada y sin liderazgo. Y también por Pedro Hernán, a quien siempre vi lento, pero nunca pensé menso.

Dios quiera que con él no se repita la historia del “pajarito” Sánchez, que dejó gobernar a su pareja –vanidosa, arbitraria, tiránica, ordinaria, chabacana- y terminó sin mujer, sin plata y desprestigiado. Sin hablar del daño que le causaron los dos al departamento.