jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-01-11 08:54

Justicia en pañalez

A partir del lunes, la Administración de Justicia reiniciará labores y se enganchará de nuevo el ritmo de la justicia desde las Altas Cortes, hasta el más alejado de los despachos judiciales de Colombia,

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 11 de 2014

,  con la adopción del que se ha denominado CODIGO GENERAL DEL PROCESO, que trae una serie de situaciones novísimas y que no reportarán ningún avance en el proceso jurídico colombiano, como quiera que los funcionarios judiciales y la logística para su efectividad y adopción, terminará por ser otro fracaso como lo es el del Sistema Penal Acusatorio.

Otro fracaso como el de la fallida reforma Constitucional a la Justicia, y como el sueño de que la Justicia en Colombia funcione.

No somos aves de mal agüero, pero implementar con los mismos mecanismos que tenemos un sistema oral, donde se pretende la implantación de dos audiencias, una de instrucción y otra de juzgamiento, cuando no se cuenta con recintos adecuados, cuando no se ha preparado a los funcionarios judiciales y cuando los mismos Abogados Litigantes , fueron artífices de estudios en otras formas del proceso y sin que se hayan adoptado las estrategias para su difusión, terminarán por generar un caos con la consiguiente improvisación y fracaso del sistema. Amén de que los Auxiliares de la Justicia, que deberían ser más receptivos, han terminado por constituirse en un pequeño cartel que paraliza un proceso judicial en Colombia o que termina por hacer nugatorio el fin mismo de aquella.

En otras ocasiones hemos puesto de presente que la Administración de Justicia, no está al servicio de las clases que requieren una pronta e inmediata solución a sus conflictos, que nos movemos al vaivén de intereses faranduleros y por consiguiente los estrados judiciales se han puesto al servicio de todo y de todos, menos para servicio de una sociedad que se debate entre la violencia y el ejercicio de la justicia por propia mano, ante la ineficiencia del poder jurisdiccional.

Colombia es el país de las reformas, de las leyes, de los decretos y de los reglamentos, y en ese orden de ideas, la forma de interpretación y de adecuación de los procedimientos ha quedado a la deriva y se ha manejado siempre, como un experimento en el que los damnificados son las grandes comunidades y el anquilosamiento de los fenómenos que han llevado a una Justicia de la Descongestión, la cual termina por improvisar, por resolver asuntos a la carrera y por entregar providencias que en la gran mayoría de los casos, no hacen parte del trasfondo del asunto, sino que terminan siendo paños de agua tibia que en nada sirven al paciente.

Y si decimos de la segunda instancia en Juzgados del Circuito, o Tribunales, tenemos que decir que la morosidad y la forma absurda de dilatar en el tiempo una solución efectiva al problema judicial en Colombia, ha de ser el gran reto de funcionarios probos que tanto esperamos que algún día regenten los destinos de dicha rama del poder público, porque hasta donde sabemos y hemos vivido la experiencia, la congestión, la morosidad y la ineficiencia se suman en un todo, para decir que nuestra Justicia en Colombia, está en paños menores, y no tiene dolientes dentro del Gobierno Nacional.

Es la Justicia de la improvisación, del espectáculo y de los casos que puedan servir de modelo para los medios de comunicación y generar polémicas que en nada contribuyen con la paz de éste país. Y mientras no haya justicia, mientras no haya una pronta y efectiva solución a los problemas jurídicos nacionales, es imposible encontrar un PROCESO DE PAZ, ES IMPOSIBLE PREGONAR DEMOCRACIA, como el que se pregona en esta electoral para el presente año.