Justicia burlada
Por Aníbal Charry González
Es increíble lo que pasa con la justicia en este país, donde literalmente no existe y es permanentemente burlada. Ni justicia social, ni justicia judicial con las consecuencias que son apenas previsibles para nuestra descaecida sociedad. Y para colmo de males, los mismos encargados de impartir justicia judicial son los que se burlan de ella como lo viene haciendo impunemente el desvergonzado magistrado Jorge Pretelt con su juez natural, la bien eliminada Comisión de Acusaciones de la Cámara, que lo investiga como nunca antes lo había hecho con un aforado constitucional, por la gravedad de las sindicaciones que tiene en su contra de traficar con la misma justicia.
Cómo podemos aspirar los colombianos a que la justicia sea acatada y respetada, cuando los mismos jueces como en el caso de Pretelt se encargan de pervertirla desde sus altos cargos, y cuando son sorprendidos en la fechoría y se les pretende impartir justicia, proceden a obstruirla y desacatarla de la mano de rábulas para quienes la moral y la ética no existe en el ejercicio del derecho, que con base en marrullerías procesales tratan de impedir que se administre justicia buscando deslegitimar a sus jueces recusándolos para que se declaren impedidos, dilatando ilegalmente el curso de los procesos para procurar la impunidad sin que haya quien los ronde y los sancione por el latrocinio que cometen contra la justicia.
No puede ser posible, que después de la gravedad de los cargos que se le han hecho a Pretelt como integrante de la otrora más encumbrada y respetable Corte, no haya querido comparecer ante su juez natural, porque ha advertido que en esta oportunidad está decidido a actuar por la afrenta que significa para la justicia su sinuoso accionar, como que ha sido citado 5 veces para que rinda descargos en el proceso disciplinario, y las mismas veces ha incurrido en contumacia alegando que no tiene garantías apoyado por la Procuraduría, encontrándose amenazada su investigación como lo ha dicho el representante acusador Julián Bedoya, como estamos amenazados todos los colombianos por los bandidos que delinquen a sus anchas y que acuden a las amenazas para seguir delinquiendo en total impunidad.
Y que tal el caso de “La Gata”, a quien no le han podido notificar durante 2 meses un nuevo llamamiento a juicio por otro asesinato en medio de la complicidad de los médicos que la atienden, que afirman que permanece sedada para que no se cumpla con la diligencia judicial, y ni siquiera responden las solicitudes de la Fiscalía para que certifiquen su estado de salud burlándose olímpicamente de la justicia, y demostrando que a ésta sólo la acatan los de ruana, porque entre más poderoso sea el delincuente el Estado permite que en sus barbas se burlen de su majestad, mandando devastador mensaje para la sociedad que impávida ya viene acudiendo masivamente a la justicia privada por la inoperancia y corrupción de la pública, amenazando con agudizar nuestro estado de violencia y de barbarie. Dos muestras de muchas de la burla impune a la justicia.
