Juan y Nohora
Mauricio Bahamón Oliveros
Dos nombres comunes y corrientes, que generalizan muchas veces a la hora de dar identidad a una ser naciente.
Pero a estos dos honorables personajes a quienes hoy quiero resaltar, lo hago con la sencilla razón de que han demostrado que se puede sacar una familia completa adelante. Con la convicción de heredar y fundamentar en ellos lo mejor de su ser. Dejando en ellos una huella de servicio, honradez y generosidad.
En días pasados asistí al lanzamiento de una campaña encaminada a prevenir el cáncer de próstata. Con testimonios reales y la presentación técnico científicas necesaria para demostrar y enseñarnos a nosotros los hombres que debemos dejar a un lado el tabú y el miedo al dedo.
Inicialmente sonaría vulgar, risible en la mayoría. Pero es una realidad si no perdemos ese temor, nunca estaremos preparados para responsablemente permitir que nos practiquen el examen para determinar el estado de nuestra próstata y con ello nos diagnostiquen.
Dentro del acto de reconocimiento surgió uno muy especial y fue la donación de 13 cirugías totalmente gratuitas para pacientes con afectaciones de próstata y allí estaban 5 personas ya seleccionadas para recibir esa operación. Este número por los 13 años de fundada su clínica.
Y otro reconocimiento que no podría pasar fue entregado al fundador, a la persona que un día dijo con vocación de servicio, teniendo el antecedente de su juramento hipocrático “voy a tener unas instalaciones para atender las necesidades y dolencias a mis pacientes”.
Primero fue un consultorio y hoy, gracias a juan y Nohora sus padres quienes apoyaron incondicionalmente a ese hijo visionario fundaron lo que hoy es la clínica Uros.
A mi amigo Javier Osorio Manrique a su familia, mis más sinceras felicitaciones a parte del agradecimiento, ya que como paciente de alto riesgo he sido atendido con los mejores servicios y equipos de la más alta tendencia tecnología.
Dr. Juan Osorio Méndez y Doña Nohora Manrique de Osorio, felicitarlos y manifestar mi aprecio y admiración por construir el sueño de un hijo, creer en él y apoyarlo en una travesía que ha hoy ha beneficiado a muchos huilenses.
PD: A mi amigo chinche como cariñosamente siempre le he dicho, menos mal tiene manos pequeñas.
Nota 1: Como dice la letra de la canción de salsa de chibirico Dávila "Como me tratan yo trato, como me miran yo miro, porque yo siempre he sabido hacer el bien".
