Jorge Eliécer Gaitán
Por Mauricio Bahamón Oliveros
Año 1948, marcó la historia para Colombia, hoy hace 67 años murió el caudillo del pueblo, como la historia la registra a manos de un esquizofrénico quien actuó solo y sus motivos nunca se sabrán, pero lo importante es que la justicia colombiana dio su sentencia en el año 1978, ratificando que efectivamente fue el señor a quien lincho la muchedumbre en ese momento.
Pero lo importante no es la celeridad de la justicia en nuestra patria, sino los hechos que envolvieron a este líder del pueblo sus capacidades y alcances, siendo tal la magnitud de su poder de convocatoria que despertó el interés y admiración no solo de sus nacionales, también del extranjero como el de aquel joven estudiante delegado de la Universidad de la Habana que se encontraba en Bogotá, en ese momento en un congreso estudiantil, joven quien se convertiría en el líder de la Revolución Cubana. Gaitán tenía ese carisma capaz de arrastrar masas y liderar un pueblo, que lamentablemente en los líderes de hoy día no existe, se perdió del ADN.
Hay que leer y escuchar sus discursos para entender la capacidad que tenía este hombre. Capaz de liderar marchas con la complicidad del silencio siendo esta el inicio de muchas marchas por la paz realizadas hasta nuestros días despertando el interés y admiración de jóvenes, de los obreros y las minorías. El país en esos momentos atravesaba una época donde el pueblo estalla en violencia por cumulo de sufrimientos enmarcados por abusos de la Policía, por la política de tierras y el autoritarismo de las oligarquías conservadoras. Indudablemente este asesinato marco el inicio de la violencia en Colombia.
Interrogantes: ¿Quedaría verdaderamente esclarecida la muerte del caudillo? ¿Sería un acto aislado, de un hombre perturbado? ¿Mariano sabia?
Hay versiones y comentarios de un hombre vestido de gran clase quien señalo a Roa Sierra y hostigó a la muchedumbre frente a la farmacia y luego de que fuese linchado desapareció en un vehículo, sin dejar rastro. Escribió García Márquez en memorias de su libro autográfico del bogotazo “Vivir para contarlo”.
Gaitán ha sido y seguirá siendo el hombre más popular en nuestra historia, político amado por el pueblo, por sus seguidores, convertido en un símbolo social. Pero para llegar allí tenemos que destacar que era un hombre brillante, buen orador y destacado jurista, doctor en derecho y ciencias políticas con doctorado en jurisprudencia de la Real Universidad de Roma. En sus cargos se destacan Alcalde de Bogotá, Ministro de Educación y Ministro del Trabajo, Congresista y candidato presidencial. No vayan a pensar que por ser un político del pueblo no tenía preparación.
Actualmente algunos políticos se proclamán candidatos del pueblo y con ello sostienen que no es necesaria una preparación universitaria poder llevar las riendas de una ciudad, se ha demostrado que la incompetencia es peligrosa para administrar y co administrar, siendo la vía más rápida para el desastre administrativo y generar corrupción. Acordémonos que el desconocimiento o ignorancia de la ley no exime de la culpa. Elijamos muy bien a nuestros mandatarios.
