sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-04-24 09:02

Jorge Eduardo Gechem Turbay, gran luchador por la paz

Ana María Rincón Herrera

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 24 de 2017

Con enorme complacencia recibo como Huilense, el regreso al Senado de la República, el pasado 19 de abril, del gran dirigente, líder, excelente amigo y copartidario Jorge Eduardo Gechem Turbay, caracterizado por ser un gran ser humano, respetuoso, educado, con don de gentes, responsabilidad social, honesto, leal, trabajador incansable, intelectual, un apóstol y fiel servidor a la comunidad de su Departamento y del país. Sin duda un fiel compañero de lucha quién me apoyó en esta misión, que me trazó el destino, a raíz de la infortunada partida de mi hijo Sergio de esta dimensión terrenal. Asumir las banderas del equipo político de Sergio, luchando por cumplir con sus ideales y sueños no es una tarea fácil, ha sido un camino con obstáculos. Jorge Eduardo Gechem, con su gran ejemplo de perseverancia, fortaleza, incondicional servicio a los suyos, y disciplina, ha sido un gran guía.

Superar las vicisitudes de esta ardua carrera política con el empoderamiento y optimismo, recibido por parte de este gran líder, son fundamentales para continuar luchando por cumplir con nuestros ideales y trabajar para tener un país mejor y construir una sólida estructura, que con el trabajo en equipo da sus frutos. Debo mencionar el inmenso afecto, respeto y admiración que sentía Sergio Younes por él, los unió una amistad sincera de años, que yo tuve la inmensa fortuna de heredar.  Este ser solidario, generoso, noble de gran corazón y amable con sus contradictores ha dedicado su vida a servir al Huila y a Colombia. A pesar de las adversidades e inclemencias que tuvo que vivir durante más de seis años en los cuales estuvo privado de su libertad, en un difícil cautiverio que abre heridas profundas en el alma, nunca desfalleció.

Hombre de familia colombo libanesa, nacido en 1951, líder aguerrido y valiente de gran trayectoria, economista de profesión, vinculado al partido liberal. Inició su actividad política, una de sus grandes pasiones, hace más de 40 años, uno de sus primeros pinos políticos fue al ser elegido concejal del municipio de Baraya, la tierra que lo vio nacer. Se desempeñó como Secretario de Obras Públicas del Huila, en el año 1978. Dos años después se lanzó a la Asamblea del Huila donde obtuvo la mayor votación. En 1982, llegó por primera vez a la Cámara de Representantes, y fue reelecto en 1986.  Fue gobernador del Huila, durante dos años. En 1990, fue elegido Senador por el departamento del Huila, representando el Partido Liberal. En una alianza con sectores conservadores logró retornar al Senado, tras la revocatoria del Congreso por parte de la Asamblea constituyente.  Permaneció en el Senado tras sucesivas reelecciones en 1991, 1994, y 1998, tomando una fuerza enorme y convirtiéndose el líder principal del Partido Liberal del Huila.

Siendo Senador se desempeñó como Presidente de la Comisión de Paz del Senado, el 20 de febrero de 2002, cuando se encontraba en actividades de su campaña, viniendo de Neiva, el avión en el que iba fue abordado por Guerrilleros de las FARC, quienes perpetraron este flagelo, en una desafiante maniobra en la cual, logran desviar un avión comercial de la aerolínea Aires, cuyo piloto es encañonado y obligado a aterrizar en una carretera del municipio del Hobo, en el Huila secuestran al Senador Gechem.  Su secuestro fue la causa que motiva al Presidente Andrés Pastrana, a romper definitivamente las negociaciones con este grupo armado ilegal, dando anuncio del fin de la zona de distensión y del proceso de paz. 

 

Los innumerables e inclementes sufrimientos, son imborrables recuerdos de la selva que aún vienen a su mente con profunda tristeza, años aislado de la civilización y alejado de su familia, pensando que nunca regresaría, levantándose cada día pensando que iba a ser el último, el miedo y la ansiedad apoderándose de los secuestrados.  Encontrándose en grave estado de salud, que fue evidenciado en las pruebas de supervivencia, finalmente se da fin al lamentable cautiverio el 28 febrero de 2008, cuando es liberado junto con Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán.  En el año 2010, luego de un arduo trabajo en campaña, fue elegido nuevamente como Senador de la República por el Partido de la U, destacándose siempre por su servicio al País y a la comunidad.  

En el 2012, integró la Comisión de Paz, liderando iniciativas dirigidas a que la guerrilla de las FARC, asumiera las negociaciones con firmeza y seriedad.  En el 2013, fue coordinador ponente de la Ley del (4 x 1000), modificación de normas al Estatuto Tributario. El 4 por 1000 bajaría 2 puntos, quedando 2 por 1000 en el 2015, y 1 por 1000 a partir del 2016, garantizando que los 3,1 billones de pesos del impuesto, serían recursos que entrarían al Presupuesto General de la Nación en el 2014, apoyando familias campesinas y el trabajo del Pacto Nacional Agropecuario. Entre otros proyectos de Ley destacados, el de Protección Integral para la Mujer y la Ley de Protección al sector de Vivienda Principal.  Gestionó recursos por $180.000 millones ante el Gobierno Nacional, durante el periodo de administración del alcalde Pedro Hernán Suárez, dinero destinado para el SETP (Sistema Estratégico de Transporte Público) en Neiva, obras que se están ejecutando en la actualidad, y consiguió $12.000 millones de pesos, para la construcción de la primera parte del parque de la música, gran obra que hoy disfrutamos los Neivanos.

Durante el mes de octubre de 2013, Jorge Eduardo Gechem, publicó las memorias de su secuestro tituladas: !Desviaron el vuelo! Viacrucis de mi Secuestro. La publicación muestra grandes relatos de vida, escenas, situaciones y vivencias difíciles que se presentaron durante el secuestro en el día a día, el escrito es soportado con una investigación sobre el delito del secuestro en Colombia con la colaboración de su amigo Ricardo Mósquera Mesa. En la crónica, escrita por Jorge Elias Guebelly, se narran en detalle los sufrimientos, las anécdotas, pensamientos, reflexiones, angustias y los pormenores de la vida de un secuestrado en Colombia durante los largos seis años en la selva.

La política es poseer el don y el arte de servir y Jorge Eduardo lo tiene muy arraigado en su mente, corazón, y en su espíritu, este hombre de nobles sentimientos,  lucha por el bienestar de nuestro pueblo.  Sin tener la credencial de Senador, siempre continúo trabajando, gracias a su cercanía con el Gobierno Nacional, buscó la forma proveer soluciones a los problemas que identificó y a colaborar con tantos necesitados que acudían a él, siempre escucha a la comunidad, demostrando con vehemencia lo que es un verdadero líder y leal amigo.