sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-04-04 08:59

Jody Williams

Humberto Cardoso

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 04 de 2017

Es ni más ni menos que la Premio Nobel de la Paz del año1997, altísimo reconocimiento alcanzado por su activismo para que se prohibieran las minas antipersonales, que culminó con el Tratado de Ottawa, que entró en pleno vigor el primero de marzo de 1999, comprometiendo a los países firmantes, entre quienes se cuenta Colombia, a realizar acciones para impedir el empleo, almacenamiento, producción y transferencia de estos artefactos, que tanto daño han causado en el mundo entero.

En su visita a nuestro país a comienzos del año 2016, la señora Williams resaltó la importancia de que el Ejército de Colombia y las FARC, hubiesen iniciado proyectos conjuntos de desminado, como un aporte al proceso de construcción de una nueva Colombia, que además le permitirá a la gente que convive diariamente con el temor de las minas terrestres, adquirir una sensación de seguridad y confianza, en la posibilidad de desplazarse por sus fincas y veredas, sin riesgo alguno para su vida y su integridad personal.

Desde que Colombia firmó la Convención de Ottawa y hasta el año 2010, las fuerzas militares con la colaboración de desmovilizados de la guerrilla y las comunidades afectadas, trabajaron decididamente en la destrucción de las minas colocadas por ellos mismos, por las fuerzas militares, y en este momento, como parte del Acuerdo de Paz, se adelanta un programa nacional de desminado, que se ejecuta de manera progresiva, con el apoyo de la comunidad internacional, los excombatientes de la organización subversiva, que conocen su ubicación porque ellos mismos las sembraron y algunas ONG, hasta conseguir que el país quede libre de minas antipersonales en el año 2021.

Es una pena para los convocantes de la marcha de protesta contra el Presidente Juan Manuel Santos, que se realizará este primero de abril, entre quienes se destacan el ex procurador Alejandro Ordoñez y el senador Avaro Uribe Vélez, líderes de una oposición “violenta, virulenta y sin límites”, saboteadores del proceso de paz, que no puedan contar con los miles de colombianos mutilados por las mal llamadas minas “quiebrapatas”, no por su impedimento físico, sino porque como víctimas del conflicto armado de más de medio siglo, decidieron avanzar en el proceso de construcción de un país sin  miedo y confiando en las instituciones democráticas que nos rigen.