Inicia el año electoral
Julio Cesar Triana
Con la expedición de la Resolución 2201 del 4 de marzo de 2011, emitida por la Registraduría General de la Nación, que reglamenta la actividad electoral con miras a las elecciones del Congreso del próximo año, se inicia realmente el año electoral.
Es ahora cuando sabremos quienes se despojarán de su condición de servidores públicos para asumir candidaturas, bien sea a la Cámara de Representantes o al Senado de la República.
Este comienzo promete una agitada campaña, en la que, sin duda alguna, la clase política tradicional enfrentará un duro momento de desprestigio y desconfianza del los electores. Y como es y ha sido tradicional, resulta posible que más que propuestas, escuchemos acusaciones, insultos y denuncias que hagan desviar la atención hacia el morboso y atractivo espectáculo de desnudar la vida ajena.
Pero éste enrarecido panorama político es también una clara oportunidad para las nuevas generaciones, lo que será aprovechado por sectores de opinión que fundan su actividad en la oposición y la crítica permanente, lo que puede marcar un cambio progresivo en las nuevas decisiones electorales.
Por otro lado, aunque a la par de lo anterior, es también un hecho cierto que cuando menos en el Huila, quienes sobrevivan electoralmente después del 11 marzo del 2018 se constituirán en los nuevos líderes de las Regiones y del país. Una clase política desgastada, tradicional y siempre presente, verá con dificultad la forma de salir avante en ésta nueva elección, presagiándose que buena parte de la misma será desplazada.
Lo cierto es que a menos de un año que tengan lugar éstas justas electorales, existen aspectos aún pendientes por definir: La eficacia de la Ley de garantías que surgió de un momento histórico fatal en el que se aprobó la reelección presidencial; el papel que jugarán los antes miembros de las FARC que deseen hacer política; las nuevas condiciones para el desarrollo de la oposición y en fin, varias situaciones que llenan desde ya de incertidumbre éste proceso eleccionario.
Lo cierto es que como ciudadanos y responsables últimos de lo que sucede en ésta democracia, estamos llamados desde ya a participar activamente en éste ejercicio y no continuar criticando sin asumir la responsabilidad que encarna el mismo voto.
