martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-11-17 07:54

Inflación, devaluación y otros demonios

Leonardo Sanmiguel Benavides

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 17 de 2015

El pasado viernes 30 de Octubre el Banco de la República decidió subir la tasa de interés de intervención en 50 puntos, situándola en 5,25%, medida tomada principalmente por el incremento de la inflación que llegó a 5,35% en el mes de septiembre, muy por encima del histórico de los últimos años. Así que teniendo en cuenta que la principal función del Emisor es mantener la inflación controlada en niveles bajos, la determinación es clara en su objetivo, y por supuesto empezó a generar efectos.

Las semanas siguientes la Tasa Representativa del Mercado(TRM)-precio promedio de cotización del dólar-  se localizó sobre los 2800  pesos incluso llegó a estar por debajo. Sin embargo, en la última semana el precio del petróleo  se desplomó llegando casi al borde los 39 dólares el barril. De esta manera, la TRM regresó a niveles por encima de los 3000 pesos.

El Banco de la República atribuye el incremento en los precios al consumidor a la devaluación del peso frente al dólar así como al fenómeno de El Niño y al incremento de los bienes importados y por esta razón anunció de manera simultánea un sistema de subasta de opciones “call” a 30 días en la cual decidirá si ofertará o no USD 500 millones siempre y cuando el dólar supere el 7% del valor promedio de las últimas tres semanas.  De llevarse a cabo, tendrá como fin inundar el mercado con dólares y ejercer presión hacia abajo para evitar que el peso se siga depreciando como lo ha venido haciendo en los últimos doce meses sin embargo aún no se conoce la cantidad de reservas en dólares que tiene el Banco Central lo que genera incertidumbre sobre  si se puede mantener la venta de dólares.

Es claro que el Emisor está cumpliendo su papel respecto a la inflación pero las medidas tomadas no son sostenibles a largo plazo ya que el incremento en las tasas de interés ocasionará una desaceleración en el crecimiento de la economía porque se disminuiría el consumo interno. Por otro lado, la FED (sistema de Reserva Federal de Estados Unidos) muestra indicios de que el incremento de tasas de interés de dicho país está más cerca de lo que se piensa, lo cual  causaría una salida masiva de dólares hacia el mercado estadounidense  provocando una devaluación del peso frente al dólar. Así las cosas, lo que se logra percibir es la alta dependencia de la economía colombiana frente al precio del petróleo a pesar de no ser un gran productor de dicho commodity.

El Gobierno Nacional deberá sentarse a estructurar estrategias que permitan sanear la economía  diversificando el portafolio  de productos que oferta nuestro país al mundo y  disminuir dicha dependencia dándole más peso porcentual a otros sectores productivos. Hacerlo toma tiempo pero no se deben ahorrar esfuerzos  desde ahora para construir una economía más sólida y amigable con la clase media de Colombia.  Además hay que ser cada vez más competitivos en un mundo en el que quien innova y desarrolla siempre gana.