Inflación vs. empleo
No ha caído bien en algunos sectores de la economía del país el anuncio del Gobierno Nacional de bajar los costos de importación de algunos alimentos con el propósito de combatir la inflación.
Realmente la situación no es para nada buena: tanto la de la inflación de alimentos como la de bajar los aranceles ya que algunos renglones, sobre todo agrícolas, se podrían afectar seriamente al competir con productos traídos de otros países sin cancelar aranceles.
Ya hace ocho días que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, hizo el anuncio de reducir a 0 por ciento los aranceles a la importación de lenteja, fríjol y ajo, al tiempo que suspendió temporalmente la franja de precios para los aceites crudos y refinados.
El alto funcionario anunció que el nuevo arancel para la importación desde todos los orígenes (léase importación de cualquier país) de lenteja, fríjol y ajo regirá hasta el 30 de junio del 2016, mientras que la suspensión de la franja de precios y la fijación de un arancel de 0 por ciento para adquirir en el exterior aceites crudos y refinados tendrá un plazo de 6 meses.
“La medida tiene como propósito facilitar la importación de estos bienes, y reducir los costos al consumidor final para que, de esta manera, se alivien los gastos en la canasta familiar para los colombianos”, dijo el Ministro, Mauricio Cárdenas. El costo fiscal de la medida fue estimado en $33.641 millones.
Si bien es cierto, la inflación ha sido el dolor de cabeza del Gobierno Nacional durante los últimos meses, estas medidas, que algunos gremios han denunciado incluso como inconsultas, pueden afectar a cientos de miles de personas que dependen de estos productos que se traerán de cualquier parte del mundo a bajo precio.
El año pasado la inflación total fue de 6,77%, la más alta de los últimos cinco años, y uno de los grupos que más influyó en esa variación fue el de los alimentos con 10,85 por ciento. El comportamiento fue similar en enero de 2016: una inflación de 1,29%, superior a la del mismo mes de 2015 (0,64%) y el grupo de alimentos por las nubes (2,82%). ¿Qué hacer entonces?
La Federación Nacional de Avicultores (Fenavi) fue una de las primeras en reaccionar frente a esta medida. En un comunicado, su presidente Andrés Valencia, señaló que al grupo que había anunciado el ministro de Hacienda habían añadido la carne de pollo, “medida que sorprendió a los avicultores que fueron enterados por un medio de comunicación”.
El gremio expresó estar realmente sorprendido pues el Gobierno Nacional “ni siquiera levantó el teléfono para notificarnos”. Según Fenavi, la medida es innecesaria, pues la carne de pollo ingresa sin aranceles por cuenta de los compromisos en el marco del TLC con los Estados Unidos: 31.000 toneladas sin arancel para muslo y contra muslo; y cero arancel y sin límite de cantidades para alas, pechuga y pollo entero.
Sin embargo, los avicultores consideran además que la medida es inconveniente ya que le abre un mercado a uno de los países más competitivos del mundo y el primer exportador mundial de carne de pollo: Brasil.
Esta decisión del Gobierno Santos tendría una vigencia de 6 meses después de expedido el Decreto y sería por un volumen equivalente a 84.000 toneladas desde cualquier origen. “Este volumen implicaría que el contingente de trozos de pollo con Estados Unidos no se utilizará sino hasta que se agoten las 84.000 toneladas propuestas por el Gobierno, lo que significaría que entrarían sin aranceles cerca de 125.000 toneladas de carne de pollo, equivalentes a un mes de producción de Colombia”, manifestó Andrés Valencia.
