Infame secuestro
Tapar el sol con un dedo no es posible, como tampoco negar una realidad que salta a la vista, no importa lo dura que la misma sea.
El pasado sábado delincuentes comunes secuestraron en Neiva a un reconocido médico bogotano, a quien despojaron de su camioneta de alta gama y de una gruesa suma de dinero. La historia empezó cuando el cirujano decidió vender su vehículo y para ello publicó un aviso en internet.
La información inicial indica que lo citaron en un barrio del oriente de Neiva y que mediante engaños lo hicieron ingresar a una vivienda que previamente habían tomado en arriendo, donde luego de intimidarlo lo amordazaron para mantenerlo cautivo durante de 8 horas (11:00 a. m. a 7:00 p. m.), contra su voluntad, lo que no puede tener un calificativo diferente al de secuestro.
La Policía de Neiva niega el término por obvias razones. Sin embargo, está claro que fue un plagio, pues estuvo amarrado y privado de la libertad durante varias horas, algo que legalmente –lo dijo la Fiscalía- es claramente un caso de secuestro exprés, modalidad delictiva que según los antecedentes se registraba en Bogotá, Cali y Medellín, pero que infortunadamente ya llegó a nuestra Neiva.
Triste realidad que las autoridades no deben evadir sino afrontar. Sería como negar que en Neiva el comercio está siendo extorsionado, cuando en la realidad sabemos que la práctica es generalizada y que ni las funerarias se han salvado del azote de los delincuentes.
Hoy la percepción de inseguridad en Neiva es generalizada. Atracos a entidades bancarias, hurto de vehículos y motos, raponazos de bolsos y la maldita extorsión que tanto daño hace al comercio y que espanta la inversión.
Hoy vemos en Neiva un retroceso. Lamentablemente la delincuencia empieza a ganar terreno, mientras que las acciones de las autoridades se tornan lentas y tardías.
El llamado es a la ciudadanía a que denuncie, a que no se deje intimidar y dé aviso a las autoridades. Pero también es necesario que éstas actúen y asuman una realidad que salta a la vista. La inseguridad en Neiva se deterioró y eso no se puede negar, lo que hay que hacer es generar nuevas estrategias y trabajar sin descanso para devolver la confianza a la ciudadanía.
