viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-06 07:13

Infame difamación

Eso es lo que ha quedado plenamente demostrado ante la Justicia con la primera condena a la Nación a favor del exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Yesid Ramírez Bastidas por el caso de las famosas “chuzadas”.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 06 de 2014

De de las muchas más que vendrán de esta conspiración criminal contra jueces, periodistas y opositores en el perverso gobierno del mesías del Ubérrimo, quien siendo el magín de la estrategia difamadora para vengarse de la Corte Suprema por su patriótica labor depuradora en el caso de la parapolítica, sigue indemne y gozando del favor popular que avala sus desmanes violadores de los derechos humanos para mantenerlo vigente en la política.

El fallo expedito e histórico como correspondía por la magnitud del latrocinio, proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca estaba cantado por ser un hecho notorio y por la contundencia de las pruebas aportadas, entre ellas las acusaciones y los acuerdos celebrados con la Fiscalía con varios ex directivos del DAS que confesaron sus fechorías precisando que lo habían hecho de manera dolosa y siguiendo instrucciones del Palacio de Nariño con el fin exclusivo de calumniar para favorecer el régimen de Uribe empeñado en perseguir y deslegitimar a la Justicia, particularmente al magistrado Ramírez quien como presidente de la Sala penal y de la Corte Suprema de Justicia lideró la cruzada justiciera contra el ominoso y sanguinario poder de la parapolítica empeñada en refundar la patria en nombre de Dios y  de las balas asesinas de   la codicia criminal del punible ayuntamiento, por lo cual no se le ha hecho el reconocimiento que se merece a esa Corte grande y valerosa.

La condena de 290 millones de pesos a favor del exmagistrado Ramírez es una birria frente al martirio físico y moral causado por el complot criminal uribista, por el estrés traumático  irreparable de ver asesinada su honra y su buen nombre  injustamente en este país de asesinos morales, por el solo hecho de tener el coraje de hacer justicia, pues hasta sus mismos antropófagos paisanos  creen  a pie juntillas que el exmagistrado era un aliado de la mafia y de la guerrilla en actitud no menos infame por haber condenado a varios políticos criminales entre ellos al primísimo senador del entonces presidente, a quien homenajearon en las pasadas elecciones por la persecución a nuestro ilustre coterráneo con la mayor votación de la historia regional por su grupo político siendo terceros en el país en falsos positivos, demostrativo de que somos de extrema derecha y amigos de la política del todo vale que pregona y practica Uribe.

No puede ser posible que en una encuesta publicada por el Diario del Huila en la edición de ayer el 67% de los huilenses considere que no se debe indemnizar a Yesid Ramírez por las “chuzadas “del DAS solidarizándose con su victimario, cuando nada podrá resarcir el ingente daño moral causado a él y a su familia y a la misma justicia por la conspiración criminal del gobierno de Uribe. Así somos en este departamento de opitófagos, fanáticos y resentidos.