miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-06-04 08:25

Indignación por la censura

Por Mauricio Bahamón Oliveros

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 04 de 2015

Indignación, malestar e impotencia sintieron algunos periodistas al ver que en los medios regionales, no le dieron despliegue a la noticia del momento.

La captura de Armando Ariza y otros,  dio para primera página y  varios periodistas se quejaron de los directivos de los periódicos que vetaron en dar despliegue de la noticia, mientras que en los medios nacionales divulgaron una de las mayores defraudaciones en el sector de la salud presentadas en nuestro departamento.

La noticia dio la vuelta en los medios nacionales mientras que los regionales fueron temerosos en publicarla. Muchos periodistas manifestaron su inconformidad ante quienes los dirigen, todo esto por la web lógicamente. No vamos a señalar a quienes están dentro de este proceso, dejemos que investigue, aclare y envíen a casa a muchos de los involucrados por falta de pruebas para el bien de muchos y tranquilidad de otros.

Uno de los comentarios que me llamo la atención de un conocido periodista fue “de las paginas sociales a las judiciales solo hay una página”, jocoso pero cierto.

Lamentable que a estas  alturas en Colombia se presente censura, pero lo paradójico es que esa censura la presentan los medios a sus propios periodistas que si se atreven a divulgar un noticia pueden ser despedidos como lo manifestaron algunos en las redes sociales y expresaron que eso lo hace el poder de a caja, lo entendí como caja registradora.

El veedor Carlos Peinado Dulcey (q.e.p.d.) muchas veces denuncio mediante oficios, boletines, periódico y hasta vociferando su inconformidad de los excesos cometidos según él, en la caja de compensación familiar denunciando al señor Ariza por enriquecimiento ilícito. Que hubiese tenido razón o no, lo dejamos en manos de las autoridades competentes.

Lo extraño, es que un cargo como estos de para francachela, comilonas y demás demostrando excesos y derroche no apto para el ojo del común denominador.

Ahora me pone a pensar, divagar, sacar conclusiones apresuradas y ligeras, estos prohombres exitosos excéntricos en su vestir, de donde sacaron semejante fortuna. ¡Pues trabajando¡ dirán muchos.

Nadie decía nada, ahora si hay que decir, más bien proponer que en estos cargos como directores de estas empresas como Comfamiliar, Cámara de comercio entre otras, las juntas directivas hagan reformas y los periodos como directores tengan un límite para que sus directores no se perpetúen en el poder y se presenten estos casos.

Falta otro boom, que se está cuajando y no demora en reventar, la de un conocido y reconocido constructor involucrado en lavado de activos y enriquecimiento ilícito.