Increíble
Se completan hoy siete días de bloqueo en la vía que del Huila conduce al departamento del Cauca. Allí presuntos guerrilleros de las Farc atravesaron una camioneta, al parecer cargada con una considerable cantidad de explosivos, sin que hasta el momento las autoridades hayan logrado llegar hasta el sitio.
Estamos frente a un caso inaudito, en el que diariamente centenares de campesinos, entre los que se encuentran muchos niños, tienen que arriesgar su vida pasando por el lado de la potente carga explosiva, sin que nadie controle el tránsito o por lo menos se compadezca e intente mitigar el riesgo.
Tenemos que reconocer que la primera responsabilidad recae en la guerrilla de las Farc, en este caso el sexto frente, cuyo comandante –según el Ejército- fue quien ordenó la instalación de la carga, afectando a la población campesina indefensa, protegida por las normas nacionales y extranjeras.
No se entiende cómo mientras se dialoga en La Habana, aquí se siguen poniendo bombas en zonas donde los únicos afectados son los campesinos, los mismos que la guerrilla dice defender.
Entonces reiteramos que los primeros responsables son los guerrilleros, pero preocupa que las fuerzas del orden no hayan podido llegar al sitio cuando ya han pasado siete días.
La potente bomba sigue instalada en una camioneta de platón, en el sitio conocido como puente Las Juntas, en el límite entre Huila y Cauca, en la vía Inzá-La Plata, lugar de alto tráfico, por tratarse de un corredor obligado de los campesinos que sacan sus productos hacia el interior del país.
Como vemos el peligro está sobre una vía vehicular, a no más de 30 kilómetros de La Plata, por lo que es inaudito que el Ejército no haga presencia después de siete días.
El Estado tiene la responsabilidad constitucional de salvaguardar la vida y honra de todos los ciudadanos, entre los que se encuentran estos campesinos indefensos que todos los días tienen que enfrentar el peligro al pasar por el lado del carro-bomba.
Entendemos que el Ejército debe realizar todo un procedimiento para evitar una emboscada y la muerte de uniformados, sin embargo, lo que no se comparte es que después de siete días, es decir, una semana completa, el Ejército siga analizando la forma de llegar.
