Incansables
Julio César Triana
Así son los enemigos de la paz. Después de ser ilustre representante del "yo te elijo, tú me eliges", Alejandro Ordoñez pasó de Magistrado del Consejo de Estado a Procurador General y ahora, luego de su salida non sancta, a pre candidato Presidencial, luego que hace apenas unos días desdecía de la clase política y alardeaba de su lucha por los derechos de las personas, esos mismos que en uso de su investidura oficial le quitó, de forma arbitraria a personas como la Senadora Piedad Córdoba, en decisiones por las que seguramente tendrá que responder.
También hemos visto "resucitar", sin sonrojo alguno y por éstos días al ex presidente Pastrana, artífice de uno de los peores Gobiernos del país, denigrando de lo que hace Santos y predicando fuera del país de lo mal gobernados que estamos, sin siquiera detenerse a reflexionar acerca de qué pensarán en el exterior quienes escuchan hablar tan mal a un ex mandatario de su tierra, sin explicar por qué en su Gobierno no hizo algo para mejorar nuestra situación.
Pero el cinismo del Centro Democrático sólo es comparable con las absurdas acciones del ELN, unos y otros, haciendo muestras claras de odio hacia la paz. Los miembros del primero grupo reclaman ahora que hasta los proyectos del Ley que deben presentarse para implementar los Acuerdos de Paz con las FARC deben pasar por la aprobación popular y he escuchado a coterráneos nuestros repitiendo los mismos argumentos populistas de su mentor, replicando todo lo que se diga, para torpedear la paz, tal vez para evitar salir del selecto grupo.
Luego de ganar meritorio protagonismo con un voto desfavorable al primer acuerdo de paz, en una hazaña que sólo se le debe a esa inexplicable tendencia que tenemos de disfrutar con llevarle la contraria a los demás y conocidas las confesas declaraciones del líder de aquella campaña que explicó la estrategia con que actuaron, ahora reclaman rechazo ciudadano al nuevo acuerdo.
Por su parte, el ELN ahora se convirtió en juez y sujeta obligaciones humanitarias a decisiones internas como si fuesen un órgano jurídicamente constituido. No les faltaba si no esa estupidez, a lo que se suma, que siguen cometiendo actos demenciales en contra de la población civil, desdiciendo de lo que públicamente manifiestan como amigos de la paz.
Es impresionante como hay personas dedicadas a hacer daño a los demás, a torpedear para ganar protagonismo y lo hacen con una dedicación propia de aquellos de mentes perversas.
