Imprudencias fatales
Editorial
Nuevamente las vías del departamento, vuelven a ser escenario de los accidentes de tránsito, que están enlutando a varias familias huilenses, producto de la impericia de algunos conductores que no respetan las normas contempladas en el Código Nacional de Tránsito. Todos conocemos que los corredores viales del departamento, presentan una alta vulnerabilidad en su circulación, porque posee una topografía, que se caracteriza por los altibajos en las vías, y una significativa presencia de curvas que impiden avanzar de manera rápida. Los conductores por el afán de llegar a sus destinos, de manera irresponsable y atentando contra su propia integridad física y la seguridad de los demás vehículos que circulan en direcciones contrarias, se atreven a pasar en curvas, con los riesgos que pueden provocar choques fatales. La vía al sur, se ha convertido en una arteria insuficiente por el incremento de vehículos que se desplazan por la misma. Diariamente los medios de comunicación nos informan sobre la gravedad de los mismos, por la ocurrencia de muertes, lesionados y daños materiales que afectan el bienestar de las familias huilenses. La conducción de un vehículo o una moto, se considera una actividad peligrosa y es importante que cada persona tenga conocimiento de algunos datos que lo harán reflexionar sobre la responsabilidad que tiene a la hora de manejar un vehículo y de transitar por la vía pública.
El pasado fin de semana, se presentaron dos accidentes fatales, que reflejan la alta vulnerabilidad que se presenta, al transitar por las vías huilenses. Un nefasto accidente sobre la vía al sur, en inmediaciones a Surabastos, provocado por un triple choque de vehículos, donde murieron dos personas y resultaron ocho heridas. De acuerdo a los informes preliminares de las autoridades, fue ocasionado por la invasión de carril de uno de los autos. Igualmente, en otro hecho sucedido en el municipio de Suaza, un hombre perdió la vida, por una fuerte colisión entre una camioneta y una motocicleta, en el sector conocido como Bajo Satía, en la vía que conduce al centro poblado del Vergel. Este es el reflejo de la imprudencia de los conductores, que no respetan las señales de tránsito, que junto con el alto flujo de vehículos que circulan por esta arteria al sur, aumenta el estrés de los conductores por la lentitud del flujo vehicular que se genera. Esperemos que la construcción de la autopista 4G, Espinal - Neiva – Pitalito – Mocoa – Santana, contribuya a mejorar las condiciones de seguridad vial en esta región. Mientras tanto, debemos asumir los roles que nos corresponde cuando circulamos por las mismas, apropiándonos de la cultura de la prevención y de la seguridad vial, para garantizar el placer y la alegría de conducir pacientemente por estas rutas de alta vulnerabilidad.
