Impactos: Lecciones del último San Pedro
Por Delimiro Moreno
Este “San Pedro” que acaba de culminar debe dejarnos múltiples lecciones para el futuro de las fiestas de folclóricas de junio en el Huila, que deben empezar por recuperar su nombre, olvidado para insistir en el reinado, que inicialmente era uno de sus aspectos y no el principal y esencial del festival folclórico. Con el tiempo, lo de “San Pedro” se relegó al cuarto de San Alejo y solo quedó el Reinado que absorbió totalmente el programa, desde hace más de 20 años, y origen de sus falencias a nivel folclórico.
En ese balance, hay que insistir en que la creación de la “Corposampedro” es una decisión acertada, sin tener cuenta los problemas que se hayan provocado por la inexperiencia de sus iniciales directivos. El festival no debe ser organizado exclusivamente por los gobiernos departamental y municipal, sino que debe ser obra de una entidad estable independiente de ellos, con seria participación de las empresas privadas que se lucran de las fiestas y tienen que colaborar en su financiación. Por ello, consideramos que su actual directora –a quien no tenemos el gusto de conocer- debe ser confirmada en el cargo para que pueda aplicar las experiencias adquiridas en este San Pedro y no se improvise otra vez. Eso sí, mejorando la nómina de sus asesores, pues no tiene sentido que un festival del bambuco esté orientado por un ferviente admirador del vallenato y un mejicano que desprecia las raíces hispanas de nuestra sociedad, y denigra del fundador de Neiva, Diego de Ospina. Tampoco creo que entre esos asesores deba estar algún paisa…
Por otra parte, las reinas del bambuco solo “reinan” dos días: el de su elección y el de la entrega de su corona. Al otro día de su elección quedan sin qué hacer, porque no hay ningún programa que deban cumplir en ese año y cuanto hacen en él es producto de la improvisación. Para remediar esto, la Corporación debería elaborar un calendario de actividades para ellas, que incluya aspectos sociales y artísticos que promuevan el folclor huilense y el mismo festival y Reinado en todo el país, empezando por celebrar presentaciones folclóricas en todos los departamentos para invitarlos a enviar sus delegaciones al festival de Neiva. La Reina Nacional, en nuestra opinión, no debe ser elegida como culminación del San Pedro, sino a su comienzo, para que lo presida en sus aspectos folclóricos sustanciales: los concursos de bandas, rajaleñas, danzas, de interpretación y de composición musical, que deben volver a ser el centro de cada festival y no continuar como un “adorno” o parte adjetiva del programa como parecen serlo ahora –y desde hace por lo menos 20 años-, hasta el punto de que algunos los suspendieron o los aplazaron para agosto.
Ahora bien, entre los detalles del último San Pedro, nos preguntamos: ¿Qué papel desempeñaron el municipio de Neiva, su Concejo y su Alcalde? No ingresaron, por decisión del Concejo, a Corposampedro, pero ¿qué hicieron? Al Alcalde ni se le vio en este festival, en contraste con el gobernador Iriarte que hizo presencia en todos sus actos. Los concejales, excepto el aspirante a la Alcaldía, brillaron por su ausencia.
Las emisoras no transmitieron todos los actos del festival, excepto Surcolombiana y HJKK, como si lo hicieron y muy bien, los dos canales locales de televisión. ¿Por qué? Al parecer porque Corposampedro no les dio publicidad a los periodistas con espacios radiales (de los cuales viven) y por esto se fueron lanza en ristre contra el festival, causándole mayores males. Esa fue una decisión desafortunada, porque la radio es esencial para la difusión del festival.
Finalmente nos asalta una inquietud: ¿Los que están en crisis son los Reinados o las fiestas del San Pedro, con una raíz ancestral difícil de erradicar a pesar de todos los esfuerzos que se han hecho para desnaturalizarlas? Tema de análisis para Corsampedro.
