Impactos: La apuesta del cooperativismo
Por Delimiro Moreno
En conversación con el casi legendario dirigente cooperativo del Huila, Tito León Salazar, me comentaba que el cooperativismo colombiano, en los años 1997 y 1998 había logrado captar el 20% del ahorro nacional y su crecimiento aterraba a los cacaos de la banca que, aprovechado que el expresidente de la Asociación Nacional de Entidades Financieras, ANIF, Ernesto Samper Pizano era ya el presidente de la República, logró que sacara el decreto 798 de 1997 que prohibía a las empresas y organismos oficiales tener sus capitales excedentes en entidades que no estuvieran vigiladas por la Superintendencia Bancaria; y esas eran precisamente los bancos cooperativos a los que no cobijaba, curiosamente, esa vigilancia porque era vigiladas por la Superintendencia de Cooperativas. Y en lugar de ordenar su vigilancia por la Superintendencia bancaria, con ese fatídico decreto 798 las condenó a muerte, pues las empresas oficiales tuvieron que sacar sus dineros de las Cooperativas y las empresas y los mismos particulares viendo que se retiraban los capitales oficiales, retiraron los suyos, provocando el derrumbe de la banca cooperativa. Como si fuera poco, las cooperativas intervenidas oficialmente por esa decisión se liquidaron por sus interventores que nunca dieron cuenta y razón de esa intervención y sus capitales se esfumaron. De esa crisis se salvaron muy pocas.
Así, la economía solidaria perdió toda su influencia en la captación del ahorro nacional y nadie protestó por ese atentado al cooperativismo hecho por el señor Samper que ahora es abanderado del “progresismo” y defiende el socialismo del siglo XXI del chavismo.
De esa crisis no se ha recuperado totalmente el cooperativismo, Pero algún día tendrá que hacerlo y ya se ven síntomas de que lo está haciendo.
EL SILENCIO DE LOS POETOS
En Facebook hice el siguiente comentario que reproduzco aquí por su oportunidad:
Hace ya más de un mes salió a luz pública mi libro "MÁS DE 5.000 AÑOS DE HISTORIA EN EL HUILA" y sus 400 páginas con más de 4.000 datos de nuestra historia, no les han merecido a los "intelectuales" de la cuerda del poeto Merlano -gran "benefactor " de Neiva-, ni una sola palabra. A ellos no les interesan sino los renglones cortos que llaman audazmente "versos" y las fabulaciones oníricas que hacen pasar por cuentos y hasta novelas. Claro que tampoco las narraciones serias, como "Armas de Juego" de Marco Polo y la extensa obra novelística de BenHur Sánchez, por ejemplo, les merecen la menor atención porque no son de su "grupo de élite". Lo mismo ha pasado con las magníficas biografías de Jorge Villamil Cordovez y Julio Bahamón Puyo, que sólo les arrancan frases de conmiseración porque "tienen bastante información", o “los intelectuales serios no se ocupan de la vida de funcionarios públicos, o burócratas que llaman”. ¡Pobres poetos! Desprecian a los historiadores y no los reconocen como integrantes del mundo de la inteligencia y la cultura reservado por ellos solo a los poetos y sus producciones al impulso de un cachito de marihuana. La venganza de los historiadores será que estos "genios incomprendidos" para el futuro solo alcanzarán un corto pie de página en un texto histórico sobre el desarrollo de la cultura local en estos duros tiempos ...
