jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-03-04 07:19

Impactos: El ejemplo de Uruguay

Por Delimiro Moreno

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 04 de 2015

Wikipedia nos informa: “Uruguay, oficialmente la República Oriental del Uruguay, es un país de América del Sur, situado en la parte oriental del Cono Sur americano. Limita al noreste con Brasil -estado de Río Grande del Sur-, al oeste con Argentina -provincias de Entre Ríos y Corrientes- y tiene costas en el océano Atlántico al sureste y sobre el Río de la Plata hacia el sur. Abarca 176.000 km², siendo el segundo país más pequeño de Sudamérica en cuanto a territorio, después de Surinam. Según los datos del INE, censo de 2011, la población de Uruguay es de 3,29 millones de habitantes, estando en la décima posición entre los países de América del Sur. Es una república presidencialista subdividida en 19 departamentos y 89 municipios. La capital y ciudad más poblada del país es Montevideo, con 1,3 millones de habitantes, y cuya área metropolitana alcanza los 1,7 millones, lo que representa el 53% del total nacional. Es miembro de las Naciones Unidas, del Mercosur, de la OEA, de la UNASUR y del G77, entre otros organismos internacionales”.

Y este pequeño país, con menos habitantes que la Medellín metropolitana; cuya capital es sensiblemente semejante a Cali, y con menos municipios que Boyacá,  saltó al mapa del mundo  como uno de los países mejor gobernados por un viejo sencillo, sabio, sin pretensiones de gran líder, ni creerse “el gran uruguayo de todos los tiempos”, José “Pepe” Mujica, quien en sus cuatro años de gobierno (el segundo de su partido, el Frente Amplio, fruto de la unión de  los partidos comunista y socialista con el grupo guerrillero de  los Tupamaros, del cual hizo parte Mujica), mantuvo el crecimiento de su país en un promedio anual del 5.4% (en Colombia, nunca pasa del 4%); redujo el desempleo a un 6.5% (en Colombia, contando quienes trabajan una hora a la semana, es del 10%), y bajó la pobreza a 11,5% (en Colombia es el 67%). Y su partido seguirá gobernando en un tercer periodo, con uno de  sus miembros, masón y socialista, Tabaré Vásquez, porque los corruptos partidos tradicionales, no han podido superar sus ejecutorias, que han llevado al Uruguay, después de  gobiernos “democráticos” y dictaduras militares dirigidas por un civil, Juan María Bordaberry (el Uribe del Uruguay), a la estado de prosperidad que  hoy ostenta, dirigido por un masón y un exguerrillero. ¡Qué ejemplo para Colombia en donde se proclama que  un  exguerrillero no puede ser siquiera miembro del Congreso, después de que haya depuesto las armas y sometido a las reglas de la democracia, como ocurrió precisamente en el Uruguay!

Hoy, Uruguay hace el traspaso del gobierno del exguerrillero Pepe Mujica   al masón Tabaré Vásquez, ambos del partido Frente Amplio, sin que haya la posibilidad de que Mujica se atraviese en la gestión de su sucesor y se convierta en el jefe la oposición a su gobierno, como tampoco lo fue Vásquez,  a  quien sucedió en el mando y mantuvo los cuatro años del gobierno de Mujica, sin abandonar la política que  lo lleva de nuevo a la presidencia, una actitud respetuosa ante sus ejecutorias.

Esa es la diferencia entre Colombia y el Uruguay, y entre hombre como Mujica y Vásquez y ambiciosos sin principios como Álvaro Uribe Vélez.