jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-04-08 06:37

Impactos: Ante los candidatos

Por Delimiro Moreno

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 08 de 2015

En la actual campaña por la Alcaldía de Neiva, vemos varios candidatos con opción: Rodrigo Lara Sánchez, Gorky Muñoz, Faiver  Hoyos,  Germán Bahamón Jaramillo… Cualquiera de los cuatro sería un buen alcalde. O al menos  no tan malo como la mayoría de sus predecesores. Nosotros votaremos  por Lara Sánchez, porque  lo vemos serio, estudioso, conocedor de  los problemas de la ciudad, sin compromisos clientelistas y combatiente contra la corrupción, pero sin demeritar a ninguno de los demás, inclusive los que creemos con menos posibilidades y que quizá den una sorpresa. Es hora de que discutamos esto con menos pasión y teniendo como mira el beneficio de la ciudad.

Para la Gobernación del Huila no hay todavía candidatos muy definidos; apenas precandidatos. Quisiéramos aplicarles a ellos el mismo criterio anterior, pero ninguno obtiene tan clara preferencia como Lara Sánchez para la Alcaldía. Ciertos precandidatos son buenos, pero van por partidos que no lo son tanto. Y partidos con buenos propósitos y malos candidatos. Falta que corra mucha agua bajo los puentes...

Veamos: El llamado Centro Democrático (llamado, porque no es de “centro” sino de extrema derecha, y no es “democrático”, sino caudillista), con el duro argumento de que ganó claramente las últimas elecciones en el Huila, vacila entre varios aspirantes bien disímiles entre sí. Unos son desconocidos en la política, aunque con buenas realizaciones en la actividad privada: Rigoberto Ciceri, Eugenio Silva, Manuel Macías. Con Otoniel Parra Trujillo –férreo carácter, honestidad a toda prueba-, son buenos candidatos pero de un mal partido. Más extraño aún es el caso del ingeniero Julio  Bahamón Vanegas,  de clara estirpe samperista y un historial no siempre bien mirado, quien asegura tener el apoyo del señor  Uribe  (su antiguo compañero de bancada samperista en la absolución por el proceso 8.000), pero no parece tener simpatías en la base  misma de ese sector político. Bahamón, como Víctor Perdomo en el caso de la Alcaldía de Neiva, parece un náufrago de la vieja política, aferrado al tablón del uribismo para sobrevivir.     

El partido liberal, sin poder utilizar la buena imagen del actual gobernador, no encuentra candidato que garantice  la continuidad de la administración Iriarte. Buscó esa figura en Armando Cuéllar, el eficaz gerente de Coomotor, pero el ejecutivo empresarial no aceptó. La candidatura del exgobernador Julio Enrique Ortiz, que hace pocos días parecía una solución, tampoco ha calado. Queda el trompadachín Alfadil Ortigoza, sin mucha imagen.

El conservatismo con su sempiterna división no se decide entre Esperanza Andrade –que lleva delantera en la campaña- y el dubitativo exsenador Carlos Ramiro Chávarro. Amenazado por el uribismo, que le quita buena parte de su cauda, el conservatismo tendría que buscar alianza con el liberalismo o los verdes, sin mucha incidencia a nivel departamental, para tener real opción.

En el gobiernista partido de la U solo hay un candidato legalmente inscrito, Raúl Rivera, pero no parece contar con el entusiasmo necesario de directivos y bases del partido, a la espera de decisiones judiciales respecto a la exgobernadora Cielo González Villa y su polémica familia…

Así las cosas, para la Gobernación del Huila hay muchos precandidatos, pero ninguno con posibilidades serias de llegar al cargo. Amanecerá y veremos, decía el ciego…