Impactos: Ante las próximas elecciones
Por Delimiro Moreno
Hasta el sábado 25 de julio hay plazo para inscribir ante el poder electoral las candidaturas a concejos, asambleas departamentales, alcaldes y gobernadores en todo el país. Para la Alcaldía de Neiva serán inscritos cuatro candidatos. El primero, Rodrigo Lara Sánchez, de la Alianza Verde, apoyado por sectores independientes de otros partidos, que ha basado su campaña en la moralidad administrativa con la consigna de que quien recibe para llegar, llega para pagar; el segundo, Germán Bahamón, que se presentó inicialmente como un extraordinario gerente en la actividad privada con la oferta de aplicar su eficacia gerencial en la administración pública, últimamente se comprometió con el partido Centro Democrático del señor Uribe, contaminándose así de todos los vicios que la administración nacional de 2002 a 2010 exhibe; el tercero, el señor Gorky Muñoz, claro exponente de todos los vicios de los partidos tradicionales a los cuales representa muy bien, y el cuarto, Faiver Hernández, que inicialmente gozaba del apoyo del equipo del actual alcalde, lo ha ido perdiendo gracias a los cantos de sirena del candidato Gorky. De esos cuatro, prefiero sin dudas al médico Rodrigo Lara Sánchez por sus condiciones personales y políticas.
Para la Gobernación del Huila, las cosas siguen complicadas, porque no se sabe aún si el senador Villalba entrega el aval del liberalismo al exgobernador Julio Enrique Ortiz Cuenca (por quien este columnista votaría si vacilación) o si se va en alianza con el conservador Carlos Ramiro Chávarro, caso en el cual muchos liberales se negarían a seguir sus consignas electorales. En otras toldas, fuera de los candidatos en cierta forma folclóricos, como las de Wilfrand Cuenca o Gustavo Bríñez, sin ninguna opción seria, la adhesión de Germán Bahamón a Rigoberto Cicery en respuesta al apoyo del partido Centro Democrático a su candidatura a la Alcaldía de Neiva, pone en aprietos a Carlos Julio González Villa, aunque hay quien afirma, con fuertes argumentos, que en su inminente visita al Huila, el jefe del Cetro Democrático, Álvaro Uribe Vélez, desmontará la candidatura de Cicery (¿no les sirve por honesto?) so pretexto de que ella no despegó por la apatía del candidato, y adherirá a los González Villa (vote por uno, y elija seis), como ya hizo en Antioquia con una amiga suya. Así, se le daría la razón a quienes cocinaron la alianza del uribismo con Bahamón. Lo sabremos en pocas horas. Sería la confirmación de que se está fraguando un pacto de Centro Democrático y Cambio Radical con miras a la elección presidencial del 2018 con Vargas Lleras como bandera de unidad. Aparte del peligro que para el futuro del Huila tiene la consolidación de la empresa político-familiar de los González Villa, no deja de ser inquietante que un partido que forma parte de la coalición de gobierno (con su fundador y jefe nato como vicepresidente) se alíe con el más feroz enemigo del gobierno y de Santos personalmente. Pero así es entre nosotros la política, que ya no se rige por ideas y programas sino por intereses económicos y clientelistas.
En esas condiciones, para la Gobernación del Huila VOTAREMOS EN BLANCO, por absoluto desacuerdo ideológico con los candidatos que quedan en la liza, aunque respetamos personalmente a cada uno de ellos, y le deseamos al triunfador, sea cual sea, el mayor de los éxitos en su administración, pues su acierto beneficiará al Departamento y su fracaso será el fracaso del Huila.
