jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-05-13 05:27

Impactos : Medicina y política

Por Delimiro Moreno

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 13 de 2015

Curiosamente en ciertos medios, especialmente en las redes sociales, se ha criticado al médico Rodrigo Lara Sánchez por su intervención en política en perjuicio, dicen, de su profesión, e invitándolo, zapatero a tus zapatos, a que continué en ella, donde obtiene jugosos ingresos, muy superiores  a los exiguos que recibirá como Alcalde  de Neiva, si como ha insistido, y le creemos, no utilizará el cargo para enriquecerse. Otros dicen que si Lara es elegido, perderemos un excelente  médico y no sabemos si ganaremos  un buen alcalde, aunque todo indica que es el candidato que, en seis años de campaña real,  mejor ha estudiado los problemas urbanos  y rurales de Neiva, en sus recorridos minuciosos en toda su extensión.

Lo más importante es que para ser Alcalde de una ciudad como  Neiva hay que tener por lo menos un título profesional (una persona sin estudios profesionales por  más que sea un excelente empírico en construcción, no tendrá una visión suficiente para enfrentar sus  problemas)  y los ingenieros insistirán en las obras públicas; los administradores públicos y gerentes en gerenciar eficientemente la urbe como una próspera empresa privada; los juristas y políticos profesionales,  en mejorar la estructura político administrativa, mientras  los médicos tratarán de solucionar los problemas globales y también los personales y concretos de la comunidad, acostumbrados a verlos en sus consultorios, clínicas  y hospitales. Porque ningún profesional está más cerca que el médico de los problemas de la comunidad, porque en el consultorio se refleja, con los asuntos médicos, la realidad económica  y social de los pacientes en las formas  más dramáticas. Por ello, han sido numerosos los médicos que sin abandonar del todo su profesión, se han dedicado con éxito a la política, alentados por sus pacientes.

En el Huila, para no ir a Colombia entera donde el aporte político de los médicos ha sido sustancial, desde Gabriel González Gaitán, el último presidente del Estado Soberano del Tolima, muchos médicos ha sido eficientes dirigentes  políticos de ambos partidos tradicionales. Recordemos los más notables: Benigno Velasco Cabrera, quien ocupara la Gobernación y fuera  el más alto funcionario de la salud en Colombia, con rango ministerial, en el régimen de Alfonso López Pumarejo; Rafael Azuero, presidente encargado de la República, gobernador del Huila y Alcalde de Neiva; Max Duque Gómez, gobernador del Departamento, senador  y embajador, y Diego Omar Muñoz Piedrahita, activo dirigente del MRL, parlamentario y gobernador del Huila.

Nadie, pues, como  un médico puede ser un buen alcalde de Neiva, sin descalificar otros magníficos profesionales que aspiran  a dirigir la ciudad con sus propias  ideas y avalados por importantes sectores de la comunidad.

Coda (con jota)

Los doctores  Eduardo Montealegre, Fiscal General de  la Nación; Alejandro Ordóñez, Procurador, y Álvaro Uribe Vélez, expresidente y  senador de la República, se han arrogado el poder de dictadores y  amos absolutos de Colombia y enjuician, condenan y les dan órdenes a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Olvidan que no son sino Fiscal, Procurador y senador en su orden; no más. Y que tiene que respetar  y  acatar  los tres poderes legalmente constituidos e independientes entre sí.