Impactos : Año L (50) No. 17.694
Por Delimiro Moreno
Este sábado 8 de agosto de 2015 el DIARIO DEL HUILA cumplió 49 años y entró al 50 (“L” en números romanos) con sus 17.694 ediciones, lo que lo hace el medio de comunicación en toda la historia del Huila que se ha sostenido más años en su publicación y el que más ediciones ha publicado a lo largo de su fecunda existencia. Por eso es el indiscutible decano del periodismo huilense, el de más permanente presencia en la comunidad y sin duda el más influyente en la historia del Departamento.
Llegar a esta meta no ha sido fácil y es el resultado de los esfuerzos y sacrificios de sus fundadores Max Duque Gómez y Max Duque Palma, de la desvelada insistencia de la familia Duque Rengifo (hoy representada por doña María Mercedes Rengifo de Duque y sus hijos Max y María Pía, y el hermoso recuerdo de Juan Pablo); del trabajo desvelado de gerentes y administradores, personal de talleres y de circulación, pero sobre todo -porque los periódicos los hacen fundamentalmente los periodistas-, de un extenso grupo de estos profesionales de la información que inició sus labores bajo la dirección del primer jefe de redacción, Alfonso Camacho Leyva, y quienes colaboraron con él, entre quienes recordamos a Fermín Segura Trujillo, Leonel Fierro y Alirio Ríos…El “Diario del Huila” tiene una deuda de honor (que quizá no puede ser cancelada ya otorgándoles la estatuilla de Emiro Garzón pero sí acaso con otros homenajes) y deuda mayor, con los periodistas cuyos nombres alguna vez fueron su insignia y se confundieron con él porque parecía que, sin su consagración permanente, el diario no sería posible. Me refiero, concretamente, a los nombres ya mencionados de Alfonso Camacho Leyva, el primer jefe de redacción en “Matamundo”, Leonel Fierro Trujillo, luego periodista estrella de diversos diarios nacionales; Fermín Segura Trujillo, y a los de Gustavo Hernández Riveros, Fabio Echeverri Campuzano, ganador en nuestro diario, como Alfonso Vélez Jaramillo, de importantes premio nacionales (el Simón Bolívar y el del CPB); Pedro Bonilla Díaz, mucho tiempo, además, excelente caricaturista, como Alirio Trujillo Navarro, “Atón”; Fener Cleves Cuéllar, Jaime Cabrera Chávarro, el querido “Chivaflaca”; Rosario Fernández Aljure, Óscar Meza Toro, Rodrigo Sanabria Gutiérrez, Rafael Bahamón, Marta Monsalve, Patricia Sánchez, Alfredo Rubio, Nelson Rojas Osorio, Henry Rubiano, Germán Hernández, el brillante equipo de profesionales que ahora lo realiza bajo el eficaz liderazgo de Carlos Andrés Pérez Trujillo, y muchísimos más que ahora mi memoria no retiene, pero sin cuyo trabajo intelectual el diario no sería lo que hoy es. Mi ya frágil “disco duro” todavía retiene a otros colaboradores, los columnistas, dignos de ser mencionados en la historia del periódico como Augusto Ángel Santacoloma, Alberto Vargas Meza, José Roberto Falla Gutiérrez, Gilberto Vargas Motta, Julio Bahamón Puyo, Jaime Afanador Tovar, José Domingo Liévano, Gentil Quintero Luna, Jaime Salazar Díaz y su esposa, Cecilia Rincón de Salazar, Félix Manrique Perdomo, Darío Silva Silva, Camilo Francisco Salas Ortiz, Leo Cabrera, Jorge Alirio Ríos Osorio (“Jonathán de la Sierra”), Fernando Ardila Peña, Paulo Cuartas, Fernando Ospina Hernández y su esposa, doña Olga Duque (en los cuatro años en que la Editora del Sur tuvo arrendado el periódico), y tantos y tantos otros, algunos vivos todavía, que hicieron la grandeza del diario en estos 49 años y lo colocaron en lugar de privilegio en el concierto de la prensa nacional. Honrándolos, se honran los propietarios del periódico, porque quedarán ante la opinión pública como dueños de una empresa justa con sus colaboradores, cuyo agradecimiento hacia ellos va más allá del simple pago de sus salarios profesionales, no siempre dignos y acordes con el trabajo desempeñado. A todos ellos, pues, nuestras felicitaciones y parabienes en estos momentos de grata recordación.
