III Cumbre de la Alianza Cooperativa Internacional de las Américas
Aproximadamente 1500 cooperativistas provenientes del continente americano incluido Estados Unidos y Canadá analizaron la realidad y perspectivas del movimiento cooperativo a la luz de los grandes problemas que aquejan al mundo globalizado y dominado por las tendencias acumuladoras y especulativas del gran capital enarboladas por el modelo neoliberal.
Debo resaltar como gran avance, que en los años que llevo presidiendo el gremio en el Huila el debate haya sido abierto al interior del cooperativismo de temas que antes habían sido evadidos como expresión y mecanismo de mantener al margen un movimiento que tiene propuestas profundas de volver este modelo el instrumento idóneo para superar las desigualdades e inequidades en las naciones. El régimen económico, el Estado y los gobiernos serán grandes aliados o por el contrario impedirán su accionar por ser la amenaza más grande para los empresarios y el modelo de capital.
El papel jugado por el cooperativismo en Irlanda del Norte, contado por la presidente de la Alianza Cooperativa Internacional, Dame Pauline Green, de origen inglés y de los esfuerzos en Guatemala y El Salvador, entre otros, ha sido la premisa para que se haya priorizado a la economía solidaria en el punto número 1 de los Acuerdos entre el Gobierno y la insurgencia. En esa perspectiva el cooperativismo está trabajando en todos los escenarios posibles en lo local, departamental y nacional.
Se respira un nuevo aire en el continente americano donde cerca de 250 millones de habitantes están haciendo parte de las cooperativas, en todo el mundo suman aproximadamente mil millones de personas que integran las organizaciones, cifra nada despreciable para ejercer un gran liderazgo en los destinos de los pueblos. Es el reto que tiene el cooperativismo frente al totalitarismo gradual para utilizar el término del sociólogo portugués Boaventura de Soussa Santos cuando argumenta que las sociedades vienen perdiendo los logros sociales, económicos y políticos alcanzados por el Estado de bienestar. Esperamos que la aplicación de las conclusiones y la declaratoria final de la III Cumbre de la Alianza Cooperativa Internacional continúen el rumbo trazado en el programa de la Década Cooperativa planteada a 2020.
El cooperativismo y las demás fuerzas que integran la economía solidaria tienen en sus manos la mejor herramienta donde se integra lo empresarial y lo humano. Esperamos no ser inferiores al desafío que le impone la humanidad a esta fuerza. En América Latina donde los gobiernos progresistas han permitido el accionar propositivo y tienen como aliado estratégico el cooperativismo ha contribuido a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Las experiencias de países como de Ecuador, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia donde existen verdaderas políticas públicas hacia el fomento y fortalecimiento del cooperativismo los resultados son evidentes. Contrasta esta realidad con otras naciones donde por el contrario se viene recortando e impidiendo su participación.
No siempre los gobiernos que son temporales, pero que ejercen el poder en el Estado logran crear verdaderos estímulos de respaldo hacia la economía social, porque están al servicio de la gran empresa.
