Huila: Por favor Despierta!!
Por Carlos Yepes A.
China, Rusia y Estados Unidos tienen un objetivo común: nuestra agua!!. Estas tres grandes potencias tienen el ojo puesto a lo largo de todo el cinturón ecuatorial, donde estamos ubicados nosotros ¿Por qué?. Sencillo, ellos sí saben lo valioso y estratégico que será en unos pocos años tener selva, bosques, agua, fauna, es decir biodiversidad.
Las tres potencias se han vinculado de manera mucho más dinámica los últimos años a América Latina no sólo financieramente (grupo BRICS), Estados Unidos (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional) también lo han hecho a través de grandes transnacionales participando en explotaciones agrícolas y mineras en busca de garantizar su seguridad alimentaria y de paso extraen cuanta materia prima necesitan para su desaforado progreso industrial.
En infraestructura China está financiando grandes proyectos en Brasil, Perú y Nicaragua, éste último cuenta con los asiáticos como socios en su proyecto del nuevo canal interoceánico para competirle al de Panamá; si le unimos el acercamiento de Cuba con Estados Unidos, podemos estar entonces ante el proceso de conformación de un nuevo mapa geopolítico de América Latina.
Ante esta realidad, vale la pena recordar entonces donde está ubicado de manera estratégica el territorio Huila, rico en bioiversidad: está entre los complejos sistemas montañosos de la Cordillera Occidental y Central, que cruzan el departamento; está en el área pertenciente al Macizo Colombiano; está en el área que representa la fuente de agua dulce más importante del país, cerca del 70% del vital líquido consumido por los Colombianos; está en el área que abastece cinco ríos estratégicos: Magdalena, Caquetá, Cauca, Patía y Putumayo.
Pero, lastimosamente el territorio goza por un lado de los cuatro problemas más graves que tiene el país: guerra, narcotráfico, deterioro ambiental y corrupción y por otro lado, de una dirigencia que al parecer no ha entiendido la dimensión de lo que ésto significa. El crecimiento y el desarrollo del territorio ha desbordado la capacidad de nuestros líderes.
Y si a esto le sumamos la falta de conciencia, de conocimiento del entorno y su influencia sobre nuestras vidas, seguiremos el camino que siempre nos han trazado por causa del agua: primero con Betania, del cual heredamos inmensos problemas sociales y ningún beneficio económico y ahora el Quimbo, cuyo balance previo nos lleva a poder afirmar que ante los problemas sociales, los ambientales aparentemente se quedaron pequeños.
Será que necesitamos que se vuelva a romper Betania como en 1986 para despertarnos!!!
