Huila,Territorio Solidario: Conflictos: Estados Unidos y Cuba
Por Israel Silva Guarnizo
Años de explotación económica y de intervencionismo político a nivel mundial por parte de Estados Unidos, no dejan que la confianza se tienda sobre las decisiones del gobierno norteamericano y el gobierno cubano. El presidente Obama con una frase aparentemente amable como “todos somos americanos”, intenta encubrir una democracia débil, que ha atentado históricamente en contra de los derechos humanos de diferentes pueblos.
A pesar de la desconfianza por el presidente demócrata Obama, quien financió su campaña política con los fondos de grandes compañías de Wall Street como JPMorganChase, Goldman Sachs, Citi Group o grandes compañías farmacéuticas que habían apoyado tradicionalmente a los republicanos; el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos es una oportunidad para repensar de nuevo los órdenes mundiales actuales. Hay que reinventar análisis políticos desde una perspectiva histórica y crítica, pues a pesar de que muchas y muchos prediquen el fin de la historia, los intereses de la economía liberal y de las grandes corporaciones están cargados de posiciones ideológicas.
Por su parte, el pueblo cubano, uno de los más dignos del mundo, ha demostrado que otros modelos políticos son posibles en una sociedad gobernada por el credo capitalista y con uno de los vecinos más belicistas, dueño de bombas atómicas y de armas que han originado catástrofes como en Hiroshima, Nagasaki, Vietnam y las millones de desapariciones llevadas a cabo por las dictaduras impuestas a lo largo del continente americano.
El actual presidente estadounidense llegó en medio de muchas expectativas, era un discurso renovado y de respeto al Derecho Internacional y a los Derechos Humanos, no obstante, los resultados no han sido los esperados por millones de personas en el mundo que siguen sufriendo las arremetidas militares, torturas y control despiadado de los organismos de control y de la tecnología.
Desde una perspectiva más optimista de lo que muestra la política internacional norteamericana, el restablecimiento de las relaciones entre estos dos países es una clara muestra de que la mejor vía para la solución de los conflictos es el diálogo. Las prácticas violentas y guerreristas le han producido grandes quebrantos a los imperios, pues lo que ello ocasiona es que surjan enemigos y los estados tengan que actuar como fieras acorraladas. El miedo ha sido uno de los detonantes para que los gobiernos estadounidenses se hayan lanzado a guerras desgastantes como la de Vietnam, o, más recientemente Irak. Y aquí en necesario hacer una aclaración: las pérdidas son para las y los soldados y para las y los ciudadanos que tienen que llevar a cuestas todo lo que implica una guerra, mientras que las grandes corporaciones, los bancos y los que señores de las armas son los más beneficiados.
Por ahora tanto en Estados Unidos como en Colombia, los señores de la guerra luchan en contra de cualquier tipo de diálogos que busquen llegar a consensos y solucionar conflictos. Pero cuidado. Las resolución de algunos problemas históricos como la relación entre Cuba y Estados Unidos o el conflicto armado colombiano, no debe ser la imposición de modelos políticos e ideológicos imperantes, como el liberalismo, sino que debe abrir la puerta hacia debates que generen propuestas nuevas en cuanto a la organización social y mundial.
