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Opinión/ Creado el: 2015-03-03 05:16

Huila, Territorio Solidario: Siguen apareciendo nuevos “carteles” en Colombia

Por Israel Silva Guarnizo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 03 de 2015

No es extraño ver cómo nacen como por arte de magia nuevos carteles en el país, que van siendo tan cotidianos como la vida misma. Ahora nos informan los cambios en las formas delictivas contra el sector público y privado. Lo difícil es que hasta en la propia justicia que debiera ser el poder incólume del Estado no es ajena al contagio.

Los carteles que se conocen y más sonados son: de la contratación, salud,  justicia, de la política, DIAN, parapolítica, medicamentos y vigilancia. En los últimos años aparecen: InterBolsa, del papel higiénico, de los cuadernos, pañales y del arroz. Las formas y estilos que han aparecido en el escenario nacional son prueba que tan avanzada o desarrollada es nuestra democracia, capaz de mutar y de transformarse para dar paso a esos fenómenos como la prueba fehaciente que estamos invadidos hasta los tuétanos por la corrupción. La verdad es que irrumpen estilos sofisticados que tienen la capacidad de penetrar en los espacios más recónditos donde se consideraba imposible.

El análisis  de uno de los carteles que estos días ha generado todo tipo de comentarios es el relacionado con InterBolsa firma de intermediación del mercado de capitales; así como el fondo Premium empresa perteneciente a los delincuentes. Desde allí el grupo de empresarios de la elite antioqueña y colombiana lograron estafar a cerca de 1027 personas que tienen perdido un valor aproximado de 320.000 millones de pesos, que según investigaciones son difíciles de recuperar. Los procesos que le imputa la Fiscalía son: manipulación fraudulenta de especie (con la acción de Fabricato); estafa agravada; concierto para delinquir; captación ilegal y no reintegro de dinero.

Este caso hace parte de otros donde buena parte de las elites relacionadas con la política, la economía y las esferas del poder terminan apoderándose no solo del Estado, el Gobierno sino del dinero de las empresas donde algunos accionistas depositaron el dinero con la aspiración de tener alta rentabilidad en el mercado de bursátil. La mayoría de miembros robados pertenecen a las mismas clases sociales de los determinadores del delito a quienes se les confió la custodia de sus dineros.

Lo seguro y probable es que tal situación termine en la impunidad o que producto de los acuerdos con la justicia,  las penas y castigos se reduzcan tanto que con muy poco paguen sus delitos. Las elites tiene la capacidad de entender a sus miembros en sus excesos y desviaciones como para no ser tan rigurosos en la aplicación de las penas. Es posible que el propio Gobierno haciendo uso de su deber solidario salga a resarcir con los dineros de todos los colombianos a los que tienen perdido su dinero por buscar mayor rentabilidad a través de la especulación del capital. Igual paso con la famosa quiebra de los bancos privados y públicos en el pasado por cuenta de las mismas circunstancias.

Las elites no actúan así frente a otros hechos. Acordémonos del caso de las pirámides y de ellas la llamada DMG, donde el ideologo fue acusado de todo tipo de delitos y extraditado de forma rápida a los EE. UU. a pagar su pena por blanqueo y lavado de capital. Si la justicia es imparcial y equitativa también deberá actuar de la misma forma con los actuales cerebros de InterBolsa y del resto de carteles en Colombia. Pero la realidad es otra.