miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-06-16 11:50

Huila, Territorio Solidario: Las 450 mejores universidades de Latinoamérica

Por Israel Silva Guarnizo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 16 de 2015

La consultora Q acaba de sacar el ranking 2015 de las 450 mejores universidades de Latinoamérica, basada en indicadores académicos, de precepción y relación con el entorno. Esta evaluación mide el posicionamiento y liderazgo de nuestras instituciones de educación superior en ese contexto geográfico, ratificando buena parte de los resultados que otras mediciones han arrojado. Por ejemplo las diez mejores universidades colombianos están ubicadas entre el puesto séptimo y ochenta. Las diez primeras universidades del ranking están en su orden: Los Andes (Bogotá) séptimo puesto, Nacional de Colombia (Bogotá) trece, Antioquia (Medellín) veintisiete, Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá) veintiocho, Colegio Mayor Nuestra Señora del Rosario (Bogotá) cuarenta y seis, La Sabana (Bogotá) cincuenta y cuatro, Universidad del Valle (Cali) sesenta y uno, Externado (Bogotá) sesenta y seis, EAFIT (Medellín) sesenta y nueve, Universidad del Norte (Barranquilla) ochenta.

El análisis que hacemos de estas diez universidades colombianos ubicadas entre las ochenta posiciones solo hay tres de carácter público, las otra siete son privadas. La primera reflexión, el Estado hace décadas dejo de interesarse por la suerte de los jóvenes colombianos que aspiran a recibir educación con calidad promovida, estimulada y financiada con los aportes realizados por la mayoría de los colombianos. La segunda, si bien la educación privada ha mejorado ostensiblemente sus indicadores, logros y resultados académicos y sociales, llegar a esas instituciones de educación superior por parte de jóvenes de los estratos más bajos es imposible. Son universidades para la “élite”, así suene feo y discriminatorio para quienes perteneciendo a estos estratos han logrado salir graduados de esas instituciones de educación superior. Es una proeza porque obtuvieron algunas de esas bacas que otorgan o porque sus padres destinaron buena parta de su patrimonio al pago de sus matrículas y sostenimiento. La educación superior es la demostración clara de desigualdad y exclusión de la sociedad.

Preocupa no encontrar a nuestra querida USCO. Está por fuera de este listado en donde sí encontramos universidades de ciudades intermedias con las que podría emular la USCO. Sigue siendo un campanazo de alerta en la celebración de los cuarenta y cinco años a un paso de la mitad del centenario. Llamo la atención porque debo reconocer los avances hasta ahora logrado por docentes, administrativos, estudiantes y egresados en medio de las dificultades y adversidades que desde el Estado y los gobiernos de turno evaden para no mejorar la calidad, pertinencia y cobertura de la educación. Los obstáculos que debe superar la USCO están relacionados con la falta de gobernabilidad. La justicia ha terminado decidiendo buena parte los cargos por elección debido a presiones internas y externas a la que es sometida la institución por la falta de transparencia, reglamentación y liderazgo en la administración; así como a la existencia de micropoderes que nada tienen que ver con la excelencia académica. El otro aspecto sensible es la falta de inversión de recursos económicos que garantice la estructura administrativa, de investigación y proyección social que demanda la Universidad si se aspira a llegar a las posiciones más destacadas en el ámbito académico y no por los hechos deshonrosos de ingobernabilidad.