miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-07-07 06:50

Huila, Territorio Solidario: Habla Humberto De la Calle

Por Israel Silva Guarnizo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 07 de 2015

El proceso de paz entre la guerrilla de las FARC y el Gobierno colombiano atraviesa su peor momento. Este fue uno de los planteamientos de Humberto De la Calle en la entrevista realizada por Juan Gossaín en la noche del domingo 5 de julio. El jefe negociador del gobierno fue enfático en decir que el proceso tendrá que terminar pronto, ya sea con la firma del acuerdo o con la suspensión definitiva de la mesa de diálogos.

Respecto al tema de justicia, se hizo énfasis en que se está buscando un mecanismo para que los integrantes de las FARC que han cometido delitos graves tengan las garantías de no extradición y de pagar unas penas mínimas. En este punto quedó pendiente hablar sobre las penas que deberán pagar, quienes haciendo parte del Estado han cometido violaciones de Derechos Humanos. Es importante mencionar que, según Humberto De la Calle, las víctimas son el eje fundamental de esta negociación.

A pesar de que se dijo que la restitución de tierras a las víctimas despojadas por causa del conflicto armado era viable, también se puede inferir que esto nos es tan fácil como parece. Una de las excusas es que los combates no dejan que los funcionarios del Incoder lleguen a las zonas donde ha habido tierras despojadas, pero por otra parte, el jefe negociador hizo referencia a una derrota militar de la insurgencia, ya que esta solo tenía capacidad para dinamitar oleoductos. Entonces, si están derrotadas militarmente por qué el Estado no puede entrar en algunas zonas del territorio. Ganar militarmente, significa apropiarse de la coerción de una zona determinada y por lo visto esto no esta tan cerca para ninguna de las partes en este conflicto.

En cuanto la participación política, se reconoció la importancia de una eventual negociación y de la inclusión de sectores divergentes que han estado por fuera del debate público, dominado por las elites tradicionales afincadas en el poder. De la Calle opinó que las FARC ha sido uno de los obstáculos más importantes para que la izquierda legal pueda hacer avances importantes en Colombia. Si bien ahí hay algo de verdad, se olvidó hacer referencia a la histórica represión estatal en contra de todo lo que huela a izquierda, ya sea legal o ilegal. Una muestra evidente es el genocidio de la Unión Patriótica.

En todo caso es innegable que una eventual ruptura de los diálogos de paz en La Habana significaría un retroceso para un país, donde los que han sufrido el conflicto son, en su mayoría, personas y familias de las clases sociales más pobres de la sociedad, mientras que las elites históricas se lucran de negocio que deja las armas y el narcotráfico. La sociedad civil debe rodear el proceso de paz y presionar para que se logre el fin de este conflicto tan tortuosamente largo.