Huila, Territorio Solidario: Basta ya de atentados, extorsiones y amenazas contra la población civil
Por Israel Silva Guarnizo
La situación en el Huila se viene empeorando debido a los atentados, extorsiones y amenazas que reciben las empresas solidarias del Huila por parte de la insurgencia armada que recurre a esta práctica como estrategia económica y militar para financiar sus acciones. Los hechos se dan mientras en La Habana se discute el proceso de paz con el fin de terminar el conflicto armado.
Lo lamentable y difícil es la impotencia que tenemos desde la población civil para evitar las acciones de los grupos armados. La autoridad civil, las fuerzas militares y de policía son incapaces de evitar e impedir las acciones violentas. Ya los gerentes y directivos tienen que actuar casi en la clandestinidad porque las llamadas y mensajes amenazantes les llegan por todos los medios anunciándoles que si no cumplen, las acciones violentas serán peores, circunstancia que para un empresario es grave. Rechazamos desde el gremio estas acciones. Expresamos la solidaridad a Coomotor, Coofisam, Cootranshuila, Emcofun y todas las empresas y población civil que son sido víctimas.
Los empresarios y gremios estamos cansados de exigir respuestas a las autoridades, pero estas no cumplen su función, ni su responsabilidad. Desde esta columna el llamado es a no ceder a las extorsiones.
Señor gobernador, alcalde de Neiva, comandante de la Policía Huila, de la Novena Brigada, ¿qué están haciendo para evitar estos hechos? En las vías, parqueaderos, en las oficinas están poniendo artefactos explosivos. A los teléfonos están llamando y no pasa nada, solo funcionaron las chuzadas para la oposición pero no para evitar actos terroristas. En las propias calles de Neiva ya no se vive la tranquilidad y la seguridad de impedir cualquier acto lamentable, por eso decimos, basta Ya.
A la guerrilla le exigimos que excluya la población civil de este conflicto, no atente, no amenace, no extorsione. Estos métodos son salvajes y generan el rechazo, el odio y el aislamiento de la población civil. El proceso de paz reclama adeptos, seguidores que respalden un acuerdo que ponga fin al conflicto más sanguinario que se vive en Colombia. Esperamos que con la firma de la paz, se comience a vivir una época en el que las diferencias se puedan resolver sin recurrir a la violencia. En El Salvador, Chile, Argentina y Uruguay los movimientos guerrilleros no atentaron contra la población civil, no extorsionaron, no secuestraron, ellos se ganaron el respeto del pueblo y de sectores democráticos y hoy muchos de esos gobiernos están en manos de antiguos guerrilleros.
Al Gobierno Nacional y a la guerrilla le solicitamos un cese al fuego bilateral que contribuya al desescalamiento del conflicto armado que permita avanzar en los diálogos para una pronta firma de la paz. Ese cese al fuego debe generar como consecuencia un compromiso por parte de la insurgencia de respeto hacia la población civil, de no incluirla en las acciones de guerra, como son las extorsiones y vacunas. Señores miembros de la Comisión de Paz del Senado, estos son actos de guerra contra la población civil.
