martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-11-13 09:21

Homeóstasis reflexiva

Carlos Eduardo Trujillo González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 13 de 2015

Cuando hablamos de este término que analizado desde el punto de vista etimológico conformado por vocablos de origen griego que determinan la estabilidad, similitud y estado de un órgano que sin duda debe de machar de manera congruente, progresiva, estable y acorde a la buen recorrido y desarrollo de los componentes que hacen posible la armonía y buen funcionamiento.

En tal sentido, la homeóstasis administrativa es una de las aspiraciones que tiene el pueblo Colombiano después de las pasadas elecciones del 25 de octubre. Cabe anotar que esta homeóstasis a la que nos referimos en esta ventana de opinión no solo cabe en el sentido de la armonía, trabajo y buen desempeño de cada uno de los que fueron elegidos, sino también al democrático que significa la interpretación de las necesidades y prioridades de las comunidades que hoy soberanamente se han hecho representar y que también cabe en aquellos órganos de administración de justicia que hoy tal vez desencantan a gran parte de la opinión pública.

No hay duda que todos queremos que haya armonía total y excelente desempeño de quienes deciden administrativamente los destinos de municipios, departamentos y el estado en su totalidad, también se requiere de la homeostasis como principio presupuestal, la que hace relación a la congruencia de las variables macroeconómicas  que  permitan el equilibrio social y por ende el equilibrio financiero que acoge la estabilidad económica de quienes componen el entorno como el conjunto de fenómenos de autorregulación llevan al mantenimiento y constancia de propiedades y en la composición del medio interno de un organismo, concepto elaborado por el fisiólogo estadounidense Walter Bradford que hoy podemos traerlo a la realidad del país o al mismo estado que como órgano vital y funcional de la sociedad en donde la célula más importante es la familia, se ve amenazada en la perdida sus principios y valores.

No pretendo reformular lo que hoy como ley debemos de cumplir, máxime cuando somos respetuosos de las mismas, pero si reflexionar en torno a lo que se dice a gritos en el país. Situación que hace que no se vea acorde a lo tratado como homeóstasis administrativa en los temas de justicia, pues no hay armonía en cuanto a lo lógico, lo pragmático y praxeològico tal como debe de ser el estudio, propuesta, aplicación y cumplimento de la ley que busca defender la vida, la familia y sus derechos por parte de quienes administran justicia. No sé, si me equivoque en mi apreciación, pero ver al máximo jefe del organismo acusador en términos de justicia, defendiendo a quienes sin duda debería de acusar y también buscando por estos tiempos como lo hiciera Herodes, encontrar alguna disculpa para asesinar niños, aquellos que sin saber aún que pasa del vientre hacia afuera, sin tener la culpa de lo que esta corrupta sociedad construye, en donde no se sabe si al nacer,  por culpa de una alta corte pudiera encontrase  con alguien con voz gruesa y tal vez con barba espesa a quien en adelante deberá decirle mamá o por lo contrario alguien quien posea unos senos protuberantes con voz delgada y suave deba de decirle papá, como dijo el chompiras “como que estamos locos Lucas”, hoy  lo dicho por aquella recordada reina de Antioquia se está viendo más allá de un chiste, está siendo vista como una profecía que nada tiene que ver con la universalidad de los principios de la naturaleza humana y menos con la corresponsabilidad, armonía, equilibrio, estabilidad y buen funcionamiento tal como la homeóstasis lo determina desde su principio etimológico.