Henry Acosta Pérez, facilitador de los diálogos de paz
María Jimena Duzán, desatacada periodista publica en la última edición de la revista Semana un artículo haciendo referencia al facilitador que permitido que hoy el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos esté sentado en la mesa de negociación discutiendo la paz de este país con las Farc;
así como del intento del presidente Álvaro Uribe a través del comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, con el fin de iniciar las conversaciones.
Me anima a reseñar el nombre de Henry Acosta Pérez, por las menciones que hace María Jimena Duzán de la vida del empresario caleño, porque vale la pena decir que por sus ejecutorias y bien lo señala la periodista es una persona que sabe y conoce del modelo cooperativo. Su paso por la administración pública en el gobierno de Angelino Garzón en el Valle y en la gerencia y cargos en las empresas solidarias le dan otra mirada de ser ese empresario que más allá de sus resultados económicos y financieros le interesa el desarrollo social y regional. La periodista ha resaltado que Henry Acosta Pérez, fue director de la Fundación Coomeva, entidad que pertenece al Grupo Empresarial Coomeva que promueve la formación en emprendimiento y financiación de ideas productivas con enfoque solidario. Un merecido reconocimiento a esta empresa cooperativa de origen vallecaucano, pero con presencia en todo el país incluida Neiva. Hace unos días celebraron cincuenta años de su fundación. La otra mención es que fue gerente de la Central de Cooperativas de Caficultores durante 15 años, lo cual demuestra que conoce la problemática y la situación agraria de su región y el país.
Santander, Huila, Antioquía y Valle registran los mayores índices de vinculación y desarrollo cooperativo y solidario, siendo el Huila una región con menos participación en el contexto nacional y su PIB muy por debajo de los otros departamentos. A pesar de ello la economía solidaria huilense está en los primeros lugares. Aporte que debemos valorar de la empresarialidad solidaria del Huila. De los caficultores vallunos tal vez los únicos en el país apreciamos profundamente el espíritu de integración solidaria con la que actúan, allá hacen parte de la integración gremial, o la cooperación entre cooperativas, principio que en el Huila las cooperativas de caficultores han rehusado a aplicar, olvidando que la fuerza y avance no radica en lo empresarial únicamente sino en lo social. Este buen ejemplo debería ser retomado en el Huila.
La otra noticia que se hace es que ha estudiado cooperativismo en Israel y Alemania. Dos grandes naciones conocidas por el desarrollo cooperativo. La primera por la experiencia de los Kibutz, modelo cooperativo autogestionario, donde el trabajo y la vida cohesiona a sus miembros alcanzando altos índices de productividad y aplicación avanzada de tecnologías. Su búsqueda del nuevo hombre solidario y comunitario dieron origen a una calificada producción agropecuaria e industrial donde 300 kibutzim, con solo el 4% de la población del Estado de Israel generan el 40% de la producción agrícola israelí y el 70% de las exportaciones industriales.
