Hay que integrar la cadena agroindustrial de la achira
Carlos Fernando Gaitán Olaya
Es increíble que a estas alturas de la vida no exista en el departamento del Huila una política agroindustrial que integre la cadena productiva de la achira. Hace mucho rato que se dejó de cultivar de manera masiva en el departamento. De hecho, los microempresarios y productores artesanales tienen que obtener el almidón en otros departamentos como Cundinamarca o Nariño, o importarlo de Ecuador lo que encarece los costos de producción.
Los empresarios de la achira, a su vez, se han hecho a pulso. Muchos se han aventurado con éxito a lanzar sus propias marcas y algunos otros han incursionado por mérito propio en el mercado internacional. Al tiempo que grandes compañías como Ramo, por ejemplo, ya le están sacado provecho también a nuestro producto insigne.
Por eso estamos en mora de que se lance una gran estrategia agroindustrial para integrar la cadena. Hay que incentivar nuevamente el cultivo de la achira en el departamento, pero fomentando la creación de empresas agroindustriales a su alrededor. Y las oportunidades están dadas. Tenemos un excelente producto cuyo exquisito sabor conquista cada vez más paladares no solo en Colombia sino en muchos países del mundo.
Además su al almidón, reconocido por su alto contenido nutricional y su alta calidad, también es utilizado en la preparación de diversas clases de recetas, al tiempo que la industria le da otros usos en la fabricación de adhesivos, textiles, productos farmacéuticos, concentrados para animales y abonos entre muchos otros.
Pienso que estamos desaprovechando una gran oportunidad para construir en torno a la achira un gran clúster que integre el cultivo, la producción, el transporte, la comercialización, la distribución y la exportación. Sin lugar a dudas que podríamos desarrollar una gran agroindustria en torno a la fécula de la achira, lo cual le podrá representar al departamento importantes dividendos sociales y económicos.
Este programa a gran escala debería liderarlo el gobernador, en asocio con varios de los municipios que son propicios para el cultivo de la achira, así como de aquellos que son reconocidos por la calidad del bizcocho que producen. Muy seguramente esta iniciativa despertará el interés del gobierno nacional y en el podrían participar los ministerios de Agricultura y de Comercio.
Por el momento, el proceso de obtención del almidón de achira se sigue desarrollando en condiciones de pequeños y medianos productores. Las explotaciones de economía campesina tradicionalmente siguen siendo en minifundio y en huerto familiar, con áreas de cultivo menores a una hectárea por productor y en las cuales la labor de extracción del almidón se realiza mediante técnicas artesanales, con predominio del trabajo familiar y baja utilización de equipos mecánicos.
