Hacia Una Gobernanza Más Justa
Por Carlos Yepes A.
Hace un año mientras el mundo celebraba la final del mundial de futbol, el grupo BRICS conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, acordaron en su sexta cumbre la creación del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD). La semana anterior “sin flores y sin cortes de cintas” en ceremonia de no más de 30 minutos la cual fue descrita como discreta y llevada a cabo en su ciudad sede, Shanghai, se hizo el lanzamiento oficial del NBD, el cual ha sido elogiado por la comunidad internacional por el papel que jugará en el establecimiento de un sistema de gobernanza mundial más justo.
El NBD entra al escenario financiero mundial con el objetivo de financiar proyectos de infraestructura e iniciará sus operaciones a finales de este año o a principios de 2016. De acuerdo al Ministro de Hacienda chino, Lou Jiwei, "El establecimiento del banco ayudará a resolver el cuello de botella en inversión y financiamiento en infraestructura que enfrentan los mercados emergentes y los países en desarrollo, promoverá el desarrollo sostenible e impulsará la recuperación económica y el crecimiento mundial”
Para países como Colombia representa una gran oportunidad pues entrará como una nueva fuente para la financiación de proyectos de infraestructura, recordemos que el gobierno Santos está muy activo a través de la Vicepresidencia con el tema de las vías 4G.
Para la comunidad financiera por su parte, representa una amenaza o rivalidad con el Banco Mundia y el Fondo Monetario internacional si tenemos en cuenta que además del banco, el grupo BRICS ha constituido una alternativa interesante al FMI como lo es el Acuerdo de Reservas de Contingencia (ARC) al cual la semana anterior acordaron aportarle sus miembros de la siguiente manera: China aportará 41.000 millones de dólares al capital. India, Brasil y Rusia aportarán cada uno 18.000 millones de dólares y Sudáfrica contribuirá con 5.000 millones.
En conclusión nace para los países en desarrollo una alternativa al actual sistema financiero internacional tradicionalmente dominado por occidente y para muchos a pesar de la buenas intenciones del Banco Mundial y del FMI, éstas instituciones han fallado de manera constante en su labor de asistencia y se considera que sus condiciones problemáticas para los préstamos en ocasiones han terminado entorpeciendo más que promoviendo el desarrollo económico.
