Hace un mes
Julio César Triana
Hace poco más de un mes los colombianos, siempre sometidos a los avatares que nos someten algunos medios de comunicación, dedicamos horas y horas de nuestro tiempo a desentrañar el verdadero alcance y repercusiones de un twit que el ex Presidente Pastrana publicó, agradeciendo al Presidente DONALD TRUMP por lo que él osó en llamar una “…cordial y muy franca conversación sobre problemas y perspectivas de Colombia y la región”.
Con el paso de los días se ha conocido que no hubo tal reunión; que se trató tan solo de un informal saludo, casi accidental, cual lejano conocido da a quién tan solo le nombran; que no hay confirmación de quienes participaron en el tan sonado “encuentro”; y finalmente, que nada de asuntos relevantes se pudieron tratar en tan espontáneo evento –si lo hubo-.
En cambio, ésta semana sí se conoció –con agenda incluida- del encuentro directo entre los mandatarios de ambas naciones; además, se supo que al parecer el país del norte está interesado en mantener el apoyo a Colombia en materia de impulso de la paz y hasta se rumora que sus primeras autoridades arribarán al nuestro para conocer el estado del accidentado proceso de paz y determinar su alcance, cual inversionista cuida de sus emporios.
Con todo y eso, causa desazón el sólo recordar que medios de comunicación de primer nivel, gastaron valioso tiempo de sus parrillas informativas y hasta tinta, en dar importancia a versiones tan poco responsables como las del expresidente, que pretendiendo sacar rédito de su libre derecho a expresarse, pretende generar opiniones que en últimas afectarán a todo un país.
Lo peor es que se trata esta vez de una persona que poco o nada le aportó a la paz de éste país y desde la comodidad de su pensión millonaria, pretende arrastrar opinión en temas tan sensibles como aquel relativo a la paz, que como he venido afirmando en éste espacio, tiene su mayor escollo en la aplicabilidad de los acuerdos pactados, como quedó demostrado en la reciente decisión de la Corte Constitucional.
Ciertamente nuestra sociedad ha venido avanzando inusitadamente. Cada vez es más fácil acceder a información global de forma rápida, pero lo cierto es que ésta es cada vez más frágil en sus contenidos y el que todo podamos divulgarla nos carga con una responsabilidad que no todos miden. Que lamentable que una libertad pueda ser tan fácilmente el detonante de verdaderos conflictos sociales.
