Guerra de pandillas
Editorial
Escrito por: Editorial | diciembre 06 de 2016
Un fenómeno social que está preocupando a las autoridades, es la proliferación de pandillas en las principales ciudades del país. Existen factores detonantes que generan esta oleada de grupos que se enfrentan en las zonas urbanas, para delimitar territorios para el cometimiento de actos delictivos que están afectando el bienestar de las comunidades que residen en esos sectores. Expertos sociólogos, expresan que la desintegración familiar, es la principal causa para que los jóvenes se integren a estas organizaciones. Además, la familia como institución básica de la sociedad se encuentra en crisis. Cada vez se presentan mayores casos de separaciones y de casos de violencia intrafamiliar, que van creando en sus hijos, unos dramas de abandono que se reflejan en su formación y crecimiento.
Igualmente, la violencia intrafamiliar es también un factor generador para que los adolescentes acudan a conformar estos grupos delincuenciales, porque en sus hogares, no encuentran la tranquilidad que los mismos quisieran encontrar en el seno de los hogares, sino que encuentran gritos, malos tratos y nada de comprensión hacia ellos. Son personas que les hace falta que les brinden amor. Paralelo a lo anterior, la pobreza, la exclusión social y los medios de comunicación masivos, entre otros, son factores en se desarrolla su convivencia, generando unos escenarios propicios para que los menores de edad en muchas ocasiones, busquen su subsistencia a través de estas organizaciones al margen de la Ley. El Estado a través de la aplicación de medidas antipopulares, crean las condiciones propicias para empobrecer a los colombianos, que no encuentran una salida en la búsqueda de la generación de ingresos y por tal motivo, hallan el terreno abonado a través de la conformación de pandillas juveniles, en algunos asentamientos humanos, que se convierten en lugares de enfrentamientos permanentes, que reflejan la problemática social en que se debaten sus unidades familiares.
En el caso específico de Neiva, esta guerra entre pandillas, se constituye en el mal que sigue alimentando la violencia en algunos barrios de la ciudad. El narcotráfico se ha vuelto el detonante para que se presenten estas situaciones que tienen desesperados a sus habitantes en varias comunas de esta capital. Parodiando a la situación presentada en la década de los años 80, cuando las mafias se aprovecharon de ejércitos de chicos que tenían la necesidad de sobrevivir, aprovechándose de los estómagos vacíos, se organizan en la misma, clanes que empiezan a atemorizar a los neivanos, reflejándose en la alta inseguridad que estamos viviendo. En cualquier sitio de la ciudad, podemos ser objeto de atracos y de actos delincuenciales que están creando un ambiente de intranquilidad entre los ciudadanos, por la ola de inseguridad que está atravesando. Por este motivo, debemos contribuir con la policía nacional, y las autoridades para emprender acciones concertadas tendientes a frenar estos altos índices de delincuencia.