Grata visita
Margarita Suárez Trujillo
Deshojando Margaritas
En Semana Santa tuvimos en nuestra casa en Neiva la grata visita del periodista Augusto Calderón Díaz y su esposa Isabel Henao. Fuimos con ellos a Garzón, Altamira y Villavieja, sitios de su total agrado, pues Augusto es Garzoneño de raíces Altamireñas, criado en Neiva. Hacía 25 años no viajaba al sur del departamento y quedó maravillado con muchas cosas, entre ellas el Puente “El Balseadero”, el más largo de Colombia. Le impactó la imponente obra de ingeniería ubicada a cinco minutos de Garzón, en carro, la cual había visto en fotos pero en la visita pudo palpar su magnitud. A Augusto lo conocí en la época que dirigía con gran éxito las revistas Cromos, Vea, Hit y As Deportes, las cuatro pertenecientes a Editorial Mercurio, presidida por Guillermo “La Chiva” Cortés. Tuve el honor de trabajar allí. Augusto es actualmente Director de la revista Hechos y Crónicas, una publicación de la iglesia Cristiana “Casa Sobre la Roca”. El huilense Darío Silva Silva, máximo jerarca de la congregación, también periodista pero dedicado a sus oficios espirituales, tuvo el acierto de escogerlo para dicha misión porque conoce de sobra la trayectoria profesional de Augusto, con quien laboraron juntos hace muchos años. La revista de 64 páginas todas a color, sale mensualmente y lleva 66 ediciones. Se distribuye a través de dos importantes almacenes de cadena y en la iglesia. Personas de otras religiones también la compran debido a la calidad periodística de los temas tratados. Augusto ha sido maestro de una buena cantidad de periodistas que después fueron estrellas del oficio, como Yamid Amat, Margoth Ricci, Heriberto Fiorillo y Gustavo Castro Caicedo. Aprovechó su estancia en el Huila para hacer notas que saldrán en Hechos y Crónicas, entre ellas una entrevista en La Jagua, al maestro escultor Emiro Garzón. Fue muy grato compartir con tan eminente periodista de quien siempre se aprende, pues además de conocer de todos los temas, tiene a flor de labio anécdotas interesantes, como aquella cuando siendo Cónsul de Colombia en Roma, asistió en el Vaticano con Isabel y sus hijos, a la misa privada del Papa Juan Pablo Segundo, quien después los invitó a desayunar. Creo que pocas personas pueden contar algo así.
