Gracias
El extécnico de la selección Colombia, Francisco Maturana, dijo algún día que “perder era ganar un poco” y aunque en su momento todos rieron, hoy podemos decir que su teoría es válida.
Perdimos ante un rival duro, ante un grande y salimos victoriosos, triunfadores porque hicimos lo que teníamos que hacer y aunque el marcador no fue favorable, salimos triunfantes, conscientes que hicimos historia, que el mundo se enteró que somos grandiosos y que tenemos todo para ser campeones del mundo en muy poco tiempo.
Hoy estamos de regreso a casa después de llegar a cuartos de final en una copa mundo –un punto a donde jamás habíamos llegado- seguros que nuestra selección lo dio todo, que se entregó y que demostró que estamos para cosas grandes.
José Néstor Pékerman Krimen, nacido en Argentina pero orgullosamente colombiano –de eso no nos cabe duda-, nos devolvió la ilusión y nos confirmó que en el trabajo consagrado y honesto (sin roscas ni favoritismos) está el secreto del éxito.
Fueron cinco partidos en los que estos grandes deportistas nos hicieron vibrar de emoción, siempre con la ilusión de dar un paso más, el que se truncó ayer en un partido que perdimos con decoro, demostrando que en la cancha no éramos menos que nuestro rival, un Brasil muy conocido por ser el pentacampeón del mundo.
El país entero no puede más que decir gracias a este grupo de jugadores que dejó en alto el nombre de Colombia, que nos hizo vibrar como hacía mucho no lo hacíamos, destacándose como esa selección que no llegó a la final por cuestiones del destino, pero que hizo más que historia.
El mundo entero hoy sabe que en Colombia hay un James, un Cuadrado y en general un grupo de grandes profesionales que lo dieron todo con el único objetivo de dejar en alto el nombre de Colombia.
Gracias a nuestra selección y el llamado es para que sigamos labrando este camino, seguros que en el próximo mundial podremos estar, como ente año, entre los más grandes.
