lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-02-13 08:30

Gobierno iresponsable

Amadeo Gonzalez Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 13 de 2016

De entrada tenemos que aceptar y reconocer, que los gobiernos son los únicos responsables del abandono de nuestras comunidades colombianas, y que todos, los anteriores y el actual, son tan responsables de dicho desastre, que deberían ser procesados en ese juicio de responsabilidad histórica que siempre hemos exigido a nuestra sociedad y que ha de imponerse un día, cuando perdamos nuestro apego a formalismos procesales que saben ocultar la realidad de un vandalismo oficial, de un desangre estatal, de una corrupción que viene desde el centro mismo de la fuente del poder, como son los órganos y los gobernantes en todas sus esferas públicas conocidas.

Este proceso de desintegración social no se detiene. Es cada día más aberrante encontrar la forma como se maquillan todos los ordenamientos instituidos, para el cumplimiento de los fines y propósitos de la Constitución Política, que la transparencia no deja de ser más que una palabra hermosa con la que se disfraza la politiquería y todos los esperpentos de ayudas social y humanitaria que sirven solo como panacea de la corrupción, son y están liderados por los gobernantes de turno, desde la cabeza del Presidente de la República, hasta el más alejado funcionario del poder público de nuestro país.

No es expidiendo leyes, no es haciendo proyectos o corriendo como locos en aviones privados o helicópteros contratados a última hora para llegar a los sitios de miseria y de pobreza total y absoluta en el que se encuentran nuestra población, como se ha de solucionar los problemas que padecemos y que ha prohijado la política tradicional colombiana y que ella misma, ha sido generadora de la situación que vivimos.

Que los niños mueran en éste país y salgan las instituciones a decir que no fue por falta de alimentación o por ausencia de los almuerzos escolares fantasmas que se contratan y enriquecen a unos pocos, no es el problema de fondo y para el gobierno esa es la disculpa, pero si mueren por esa razón o por falta de atención en salud o por ausencia del suministro de la droga requerida o de la atención adecuada por la E.P.S., o por los centros hospitalarios del país, el resultado es uno solo, la muerte de alguien que debería tener atención prioritaria y que la misma está en cabeza del Gobierno Nacional, es o que importa, porque al fin de cuentas, lo que se busca es la protección integral de todos los colombianos, sin distinción alguna.

Y donde están los entes de control ocupándose de esa corrupción que nos está contaminando de tal forma y en tal sentido que nadie es responsable de nada?

Un proceso de Paz disfrazado de legalidad, donde no se discuten los problemas nacionales, donde no se participa en las estrategias de beneficios sociales colectivos, sino que están personalizando beneficios, es un proceso que tiene que estar llamado al fracaso, por cuanto, la dinámica social, por cuanto la protesta social y la realidad social que estamos viviendo, es la verdadera y permanente generadora de violencia, de caos y de atraso social y económico que vivimos en los actuales momentos.

Un Gobierno que se escuda en los gobiernos anteriores cuando de advertir los problemas internos que vive el país o que se descubren día a día y se denuncian por la sociedad misma, antes que por los medios de comunicación, solo es un acto de irresponsabilidad para satisfacer el ego de su propia torpeza, de su propia indiferencia y de su propia incapacidad de gobernar, y por tanto, de quien así actúa, no podemos esperar ningún beneficio social, ninguna ayuda humanitaria, ningún proceso de solución de los problemas reales que nos aquejan y que se acrecientan día a día, en una dinámica que no tiene retorno, repetimos, una dinámica que en dicha estructura de poder y de gobierno, no tiene retorno, ni con mil visitas o bendiciones del Papa Francisco o de los actos de brujería y de hechizo propias del Caribe o de los rezagos que se predican las llamadas  brujerías de la Jagua y de sus allegados.