Gastronomía huilense
Cunado un turista visita una región en cualquier parte del planeta, la primera pregunta que se hace, ¿cuáles son los platos típicos de este destino?. Junto a la alimentación, conforman la cultura del lugar, porque se vuelve imprescindible a un producto turístico que se le ofrece.
La gastronomía del departamento es considerada un patrimonio natural y tradicional de los huilenses, porque se considera un recurso estratégico y potencial de desarrollo que debemos aprovechar adecuadamente, durante todo el año. Por este motivo se preserva y se promocionan las especies naturales, que junto con la dinámica creativa que tenemos para preparar los alimentos, les permite a las comunidades resolver ciertos problemas económicos, como la escasez de alimentos, la seguridad alimentaria, el empleo, la nutrición y el fortalecimiento de la identidad cultural.
Desde la época de la colonia, se han venido generando por herencia, diversas recetas que se materializan a través de un sinnúmero de legados, historias, experiencias y prácticas en torno a la comida, que constituye nuestra cultura y las tradiciones que siempre nos han caracterizado. El Huila es muy rico en la diversidad gastronómica, permitiendo el posicionamiento dentro del contexto nacional e internacional de algunos platos típicos, que la han convertido en una mixtura pluricultural de sabores y sensaciones personales, por la delicadeza y finura en la fabricación de los mismos, mediante la utilización de técnicas y la sabiduría, que han venido conservando las familias a lo largo del tiempo, para mantener la autenticidad de las tradiciones opitas.
Los productos alimenticios insignes de la cultura huilense lo constituyen los tamales huilenses, Juan Valerios, quesillos, bizcochuelo, biscocho de achira, asado huilense, entre otros, que durante las fiestas sanpedrinas, se convierten en el elíxir de los paladares de los turistas y residentes de nuestro territorio. Esta actividad económica se ha convertido en un motor de desarrollo para muchas familias en esta región. A lo largo de la geografía del departamento se han generado pequeños y grandes negocios de ventas de estos productos alimenticios, que contribuyen a la generación de ingresos y en fortalecimiento de la creatividad para tejer ideas innovadoras a favor de la conservación de nuestras costumbres y tradiciones gastronómicas.
Es indispensable que todos los propietarios y personal que contribuyen al desarrollo de esta actividad, utilicen las modernas teorías de la mercadotecnia, para brindarles a los usuarios que consumen estos productos alimenticios, a través de estrategias del marketing, como precios razonables, calidad, presentación de los platos, higiene, buen servicio, empaques, entre otros, elementos que deben tenerse en cuenta para posicionar la marca de estos productos, que son un orgullo y patrimonio cultural para la sociedad huilense.
