Ganadores y perdedores
Mauricio Bahamón Oliveros
Pasó la tormenta electoral y empezará un nuevo cuatrienio, donde se demostró que se puede luchar de la mano de la democracia. Quien gano y quien perdió en estas elecciones.
Ganó: la libertad, la sensatez llegando una nueva era en la política, ganando de la mano del proceso de paz, gano la educación, gano su gente, ganaron los proyectos de inclusión social.
A pesar de mínimos brotes el ejercicio fue un éxito contundente, demostrando que se inicia un cambio.
Definitivamente “la política saca a flote lo peor del ser humano” Mario Vargas Llosa.
La responsabilidad para los nuevos mandatarios es grande. Creería que una muy importante es terminar lo iniciado, revisar lo inconcluso, sanear las finanzas, darle un vuelco de la imagen de la dirigencia política, entre otras.
Nuevos y muy preparados cabildante, con la convicción de servicio. En la duma de igual manera entraría una oxigenación importante. Teniendo como referencia que en la asamblea van políticos que continúan en su ascenso.
A partir del primero de enero se inicia en nuestro departamento y sus municipios una reivindicación con sus habitantes, ya que masivamente se despertaron y salieron a sufragar contra la política tradicional.
Quien perdió: la trashumancia, el carrusel, la compra de votos, el constreñimiento al su fragante, el voto a cambio de vivienda, las maquinaria tradicionales. Se vieron muchísimos ataques cibernéticos, una guerra de redes sociales denigrante. Perdieron las encuestas, se perdió la objetividad, en fin.
Otra pérdida, la identidad de partido. Se permitió el multi-aval y todos prefirieron votar por el candidato sin pensar en color político, buscando la mejor hoja de vida, buscando de igual manera el mejor y más incluyente programa de gobierno donde en definitiva el camino es la educación.
Como dicen el viejo y conocido refrán “Después de la guerra, llega la calma” o algo parecido.
No me cabe más sino felicitar a los nuevos mandatarios, al Señor Gobernador, Alcaldes, Diputados, concejales, ediles,sin distingo de raza, sexo, clase social, credo o partido.
Y a los soldados caídos en batalla, mis respetos. Eso de quemarse duele y mucho, lo peor es que no se sabe en donde, pero tranquilos, por experiencia vivida pasa rapidito. Frente en alto y continuar.
