viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-22 08:03

Gabo entra al lugar de los inmortales

La muerte del más célebre colombiano de todos los tiempos, el escritor Gabriel García Márquez, nos ha dejado un legado literario que aún en Colombia no ha sido valorado a plenitud, pero que en todo el mundo es reconocido por sus grandes aportes a las letras universales.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 22 de 2014

Muy seguro, después de los homenajes en el país y el mundo se pongan los ojos en el estudio de sus obras y de la vida del escritor digno de rescatar,  porque Gabo, como la mayoría de los colombianos tuvo que vivir y soportar las épocas más oscuras de la violencia y de las cuales se ocupó en sus primeros años de reportero y después ya como novelista. Sus dotes de periodista, escritor y sus vivencias fueron la mezcla perfecta para colocarse en el podio de la literatura universal.

Durante mi paso por la Usco, en los cursos de literatura hispanoamericana y en los talleres de cuento, tuve la fortuna de ser alumno de uno de los maestros huilenses estudiosos y conocedores a profundidad de  la narrativa Garcíamarquiana, me refiero al profesor Luis Ernesto Lasso Alarcón. Gracias al apasionamiento como asumía en sus clases el estudio de las obras y la vida de Gabo, logró contagiarnos y mostrarnos la magnitud que significaba en ese momento la lectura y el análisis literario de sus textos. Buena parte de la riqueza que tenemos en el país y en la región es nuestra cultura, pero que no goza de la visibilización y se mantiene oculta como en el caso de la literatura.

Si algo hemos perdido en este avance de la tecnología es el desprendimiento de la lectura de las principales obras de la literatura universal entre las que se encuentran las de nuestro nobel Gabriel García Márquez. Es hora de retomar y volver a releer al autor del realismo mágico, corriente literaria de la cual es uno de  sus inspiradores.

De su vida y sus obras bastante se ha profundizado por estos días, pero se debe reflexionar sobre las razones que tuvo para que buena parte de su vida haya estado en México y no en Colombia como debiera ser lo lógico. Saltan a la realidad las causas que en su momento lo llevaron a exiliarse en la cultura azteca y desde allí emprender buena parte de carrera literaria. En el Gobierno de Turbay Ayala que recordamos por el famoso Estatuto de Seguridad, a Gabo se le intento privar de la libertar por sospecha de vínculos con la guerrilla. Desde ese momento, México fue su segunda patria que lo acogió en el exilio; allí vivió cerca de cincuenta años y fue en esa nación donde se le rindió homenaje póstumo. Al Palacio de Bellas Artes solo son llevados los nacionales, pero Gabo por ser considerado un personaje ilustre logró el reconocimiento y respeto del pueblo mexicano, tal vez uno de los argumentos para sentirnos excluidos hasta los mismos colombianos, explicación posible en un país donde para nada interesa la cultura.