Francia decide
Editorial
Los franceses decidieron ayer, el futuro de la nueva geopolítica mundial que empieza a dinamizarse desde que Donald Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos a inicios del presente año. Los resultados obtenidos en estas elecciones, están definiendo el ganador que se conocerá en la segunda vuelta, que se tiene prevista para el próximo 7 de mayo. Marine Le Pen y Emmanuel Macron fueron los ganadores en esta primera ronda de las justas electorales, que estuvieron marcadas por los sondeos de opinión que daban como ganadora a la ultraderechista, con un margen muy estrecho del 24% sobre el segundo que obtuvo un 23%, del total del 60% de los escrutados hasta la hora, en que se realizó este editorial. Les siguen el conservador François Fillón, con un 20% y el izquierdista Jean-Luc Melenchon con un 19%. Lo que, si es muy extraño, es la primera vez, en casi 60 años, que la derecha estará ausente de la segunda vuelta y la primera que no habrá representantes de los dos grandes partidos que dominan la política desde hace medio siglo: los socialistas del presidente saliente François Hollande y los conservadores. Si se mantienen estas tendencias, se avecinaría una época de gran incertidumbre para la Unión Europea, debido a su defensa de la salida del euro, que podría propinar un golpe fatal a un bloque, ya debilitado por el Brexit. Es considerada la candidata del Frente Nacional, que defiende los postulados abiertamente euroescépticos. En caso de ser ganadora, va a impulsar un referendo sobre la pertenencia de Francia a la UE. Ha logrado convertirse en el rostro femenino, sereno y amable, pero temido de la ultraderecha en Francia.
En caso de un triunfo de Macron, se mantendría el mismo esquema de integración europea que su antecesor ha mantenido. Fue ministro de Hacienda del presidente François Hollande y fue el encargado de diseñar la política económica de pleno corte neoliberal, que convirtió al primer mandatario, en el personaje más antipopular y detestado de la Francia en cien años. Hay que destacar que este país, salió a votar masivamente, pese a la amenaza de atentados yihadistas que planeaban sobre estos comicios; los franceses no se dejaron amedrentar y acudieron masivamente a las urnas. La participación rondó el 70%, una de las más altas de los últimos 40 años. Estas justas electorales, han sido consideradas por expertos internacionales, como cruciales en un país, que presenta una economía maltrecha, por el desempleo y un crecimiento económico, que no acaba de superar la crisis de 2008. Los escándalos de los candidatos están a la vista del día. Le Pen no se queda atrás y está siendo investigada por empleos presuntamente ficticios en el Parlamento Europeo, donde ocupa un escaño y supuestas irregularidades en el financiamiento de campañas pasadas. Sin embargo, se niega a ser interrogada por la justicia, invocando su inmunidad parlamentaria. En 15 días, los 47 millones de votantes, conocerán la suerte que comenzará a escribirse, en una nueva página de la política francesa.
