Formando tinterillos
Germán Alfonso López Daza
Derecho, Política y Sociedad
La graduación como abogados de 6 jefes ex paramilitares, condenados en la cárcel La Picota de Bogotá fue noticia esta semana. Esta titulación fue posible gracias a un convenio existente entre el INPEC y la Corporación Universitaria IDEAS. Uno de los nuevos “profesionales” es alias “Diego Vecino”, condenado a 39 años de prisión por 533 hechos delictivos.
El hecho no deja de llamar la atención y produce mucha inquietud, principalmente por quienes tenemos la formación jurídica y ejercemos la misión de formar los futuros abogados del país.
Serias dudas genera la Universidad que otorgó dicho título, ya que sobre esta institución pesa una medida preventiva emanada del Ministerio de Educación, debido a irregularidades en la titulación de estudiantes que no cursaron Consultorio Jurídico. También causa sospecha, cómo unos presos que no pueden salir de la cárcel, pudieron hacer esta práctica -que es obligatoria-, o quiénes fueron los docentes que durante años se desplazaron a diario hasta la cárcel para impartir los cursos. Universidades de este tipo son las que han venido abriendo de forma desenfrenada muchísimas facultades de derecho, simplemente con un salón mal dotado, algunos libros viejos y abogados mal pagados como docentes.
La crisis actual de la justicia pasa necesariamente por la formación de los abogados. Muchas facultades de garaje están titulando sin la calidad ni exigencia requerida. Es decir, pulula la formación de “tinterillos verborreicos” que ejercen mala práctica profesional y han saturado el mercado laboral. Según la Corporación para la Excelencia de la Justicia, Colombia es el segundo país del mundo en número de abogados (354 por cada 100.000 habitantes). Esta sobrepoblación ha llegado a pauperizar el ejercicio profesional y a impactar negativamente a la justicia.
A pesar de esta realidad, en el Huila la dirigencia política está presionando a la Universidad Surcolombiana para la apertura de otro programa de derecho en Garzón, pese a existir dos programas en Neiva y una extensión en Pitalito -que viene funcionando con muchas dificultades-. En conclusión, ¿Qué tipo de abogados queremos seguir formando? (Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho - USCO).
