martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-12-17 08:54

Fin del conflicto cambiaría agenda país

Durante un seminario denominado Transición y Posconflicto, realizado en la Universidad Nacional de Colombia, el senador Antonio Navarro Wolff, aseguró que la concesión esencial en el proceso de paz es que quienes dejen las armas puedan trabajar en política; si no lo pueden hacer, no hay negociación.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 17 de 2015

Según Navarro Wolff, es necesario que los colombianos tomen conciencia de que esa es la condición para que la paz negociada sea posible.

Para el senador, la finalización del conflicto armado en Colombia cambiará la agenda nacional. Entonces, los ciudadanos empezarán a ganar más espacios en temas como el modelo de desarrollo, la igualdad y la cotidianidad, que durante años se ha visto afectada por la confrontación armada.

Asimismo señaló que el acuerdo de paz abre el escenario para nuevas posibilidades políticas. “Será también una opción para la izquierda, que tendrá que modernizarse y organizarse, de manera que se pueda presentar como una alternativa para los colombianos”, afirmó.

En su opinión, existen dos maneras de terminar con este conflicto: que una de las partes le imponga sus condiciones a la otra o que se hagan concesiones para lograr una paz negociada.

Otro de los participantes de esta jornada fue el profesor Marco Romero, del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz, quien considera que si el proceso de paz culmina exitosamente, se producirá un cambio en la sociedad colombiana.

El experto dijo que Colombia es un país con siete millones de víctimas, que hacen de él un lugar sin garantías, de ahí que la primera consecuencia de la terminación del conflicto sea aumentar dichas garantías para la movilización social y la participación política.

“La lógica de una ciudad democrática es que la gente piense los temas públicos y políticos y se vincule”, subrayó el docente, quien también aseguró que en un escenario de posacuerdo de paz, esa posibilidad va a disponer de mayores desarrollos.

De igual manera, el profesor Romero, de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la UN, mencionó que el país se va a ocupar de temas como el medioambiente y el modelo de desarrollo en su conjunto, en otras palabras: “El posconflicto va a permitir que las agendas de la sociedad pasen al primer plano”.

Para el experto, esta será la oportunidad para generar procesos de movilización social y participación política en los territorios rurales y urbanos, pues serán cada vez más los colectivos que reivindiquen sus derechos.

Según el docente, otro aspecto importante en una eventual salida negociada al conflicto y en el inicio del posconflicto es que los ciudadanos tendrán una política más competitiva, en la que los partidos tradicionales no continúen apelando al clientelismo. Al contrario, tendrán que competir con otras fuerzas que se van a expresar, pues el acuerdo de La Habana consiste en favorecer la pluralidad, la oposición y la participación de la sociedad en distintos planos.

Romero también afirmó que si se implementa adecuadamente el acuerdo de paz, se tendrá que fortalecer el movimiento sindical y los movimientos sociales en los territorios.

“El secreto de la paz no consiste en que no haya conflictos, sino en que estos no se trasladen al terreno de la violencia y en que los sectores de la sociedad tengan garantías para manifestarse democráticamente y reivindicar sus agendas”, subrayó el docente de la Universidad Nacional.