Feria del Libro Vs analfabetismo funcional
Orlando Parga Rivas
Quien pueda abrazar un instrumento musical o un libro de poesía difícilmente empuñará un arma para lastimar. Y en buena hora la semana pasada Neiva disfrutó por primera vez en su historia de una Feria del Libro y la Lectura, un acontecimiento inmenso que puede impulsar no solo a nuestra población a leer sino a la formación de escritores. Se trata de un aporte no solo a la educación y el desarrollo, sino además al posconflicto y la construcción de una paz estable y duradera.
Fue gracias a la unión de esfuerzos del sector público, la academia y la empresa privada, pocas veces visto en nuestro departamento, que tuvo como organizadores a la Gobernación del Huila, en el marco de su plan de gobierno "El Camino es la Educación", y a la Corporación Universitaria Minuto de Dios -Uniminuto, en cumplimiento de su misión y responsabilidad social institucional bajo la consigna de llevar educación de calidad al alcance de todos, a través de la docencia, la investigación y la proyección social. El evento contó además con el apoyo de Diario del Huila y Caracol Radio.
Cerca de 7.000 personas entre chicos y grandes, desde estudiantes y profesores, pasando por padres de familia, artistas, intelectuales, académicos, escritores, disfrutaron de 16 ponencias, 13 lanzamientos de libros, 31 conferencias, 8 conversatorios, 10 talleres infantiles, juveniles, 60 editoriales y librerías nacionales e internacionales y programación cultural durante los 4 días del evento.
Esta feria constituye una gran ventana de acceso al conocimiento científico y técnico, la literatura, el arte y la cultura, que los huilenses y sus instituciones debemos apoyar, fortalecer, institucionalizar y convertir un nuevo patrimonio cultural de la región, por su importancia para el desarrollo, el progreso y la paz.
Nadie puede discutir el aporte de un evento académico y cultural de la magnitud esta Feria, para promover la lectura y la escritura, especialmente entre niños, niñas y jóvenes, y para superar todos los tipos de analfabetismos, desde el absoluto (no saber leer ni escribir), el funcional (no hacer uso de la capacidad lectora o no comprender lo que se lee) o el tecnológico (incapacidad para aprovechar las nuevas tecnologías).
Según la encuesta bianual sobre consumo cultural en Colombia, realizada por el DANE, del total de la población de 12 años y más que afirmó saber leer y escribir en 2014, el 48,4% leyó libros en los últimos 12 meses y ese porcentaje de población leyó en promedio 4,2 libros en el mismo periodo de tiempo. Así mismo, 49,7 % de las personas de 12 años y más asistieron por lo menos a una presentación y espectáculo, mientras que el 50,3 % no asistió a ninguna. Lo anterior indica que más de la mitad de la población colombiana mayor de 12 años no está leyendo ni accediendo, o por lo menos asistiendo, a presentaciones artísticas y culturales, incluido el cine.
Por supuesto que no es suficiente con la Feria del Libro y la Lectura, y que habrá que conjugar muchos otras acciones formativas desde el hogar, la escuela, las bibliotecas públicas, pero la Feria es ya un paso gigante que desatará numerosas estrategias a partir de su continua realización, el acceso periódico a variedad de textos de diversas áreas del conocimiento, novedades literarias, nuevos conocimientos, experiencias exitosas y voces autorizadas que confluyen en su programación.
Como asegura Fabio Jurado Valencia, profesor del Departamento de Literatura e investigador del Instituto de Investigación en Educación de la Universidad Nacional, los libros de texto para la educación primaria sirven para alfabetizar pero no para formar lectores críticos, lo cual solo es posible a través de la diversidad textual (periódicos, revistas, antologías, textos de divulgación científica, entre otros), y la diversidad textual se encuentra en las bibliotecas y en las ferias del libro.
Es por eso que desde esta tribuna, con todo el respeto, propongo a la Honorable Asamblea Departamental institucionalizar mediante Ordenanza el apoyo del Departamento a este evento como una manera efectiva de combatir el analfabetismo funcional entre nuestra población.
