Faltan oportunidades en el campo
El Censo Nacional Agropecuario sigue arrojando resultados interesantes y, por qué no decirlo, preocupantes.
De acuerdo con este informe, el Huila se rajó en nivel de educación alcanzado por los productores residentes. Un porcentaje cercano al 70% de los productores residentes en las zonas rurales dispersas del Huila, solo alcanzaron nivel de básica primaria mientras que el técnico, tecnológico y universitario no sobrepasan el 5% aun cuando se suma la representatividad de cada uno.
Esto lo que significa es que el campo ha sido desamparado por el Estado y los jóvenes no están teniendo las suficientes oportunidades educativas que tienen otros adolescentes de zonas urbanas.
En el campo huilense, quienes han cursado básica secundaria alcanzan un diez por ciento aproximadamente, así como quienes no han logrado ningún nivel educativo. De aquellos con edad de quince años y más, un 2,4% no saben leer ni escribir, una cifra menor a la de La Guajira (13,5%), Nariño (10,7%) o Cauca (10,5), pero mayor a la de Risaralda (1,4%), Putumayo (1,1%) o Caquetá (0,9%).
De modo que un gran reto tiene quien suceda al actual gobernador del Huila, pues tendrá que brindar más posibilidades para que muchos campesinos se capaciten y logren ingresar a la educación superior. Ya es hora de que se vuelva la mirada al campo y que se capaciten los labriegos para que después ellos reproduzcan el conocimiento y logren mayor productividad.
Adicional a este panorama educativo se encuentra el tema de la salud, en este aspecto la mayoría de campesinos del Huila cuentan con afiliación subsidiada y una porción menor al 10% de tipo contributivo. Por otro lado, las mujeres son el 2,8% de los jefes de hogar, haciendo que el departamento sea el número doce en la participación femenina en esta posición. El Cauca tiene un número más alto, 12,6%, que en proporción es un poco más de la mitad del total de productoras del país (23%).
Este panorama desalentador para algunos es un llamado a las administraciones locales para seguir trabajando en pro del campo y de los buenos propósitos de lo rural.
